Economía

ECONOMIA

El gobierno empeora las previsiones económicas, la Troika exige más recortes

En un ejercicio de realismo, el Gobierno amplía las previsiones del déficit y del paro para la economía española, mientras negocia una prórroga de los plazos para cumplir el déficit comprometido con Bruselas.

Federico Grom

Barcelona | @fedegrom

Jueves 21 de abril de 2016

El pasado viernes el gobierno rebajaba las previsiones de crecimiento para el año en curso y el siguiente. Y este martes ya ha presentado las nuevas previsiones macroeconómicas que marcan la evolución en este terreno durante los próximos años. En base a las cuales presentará un Programa de Estabilidad a Bruselas. Estos nuevos datos contemplan un déficit público del 3,6% del PIB para 2016 y del 2,9% para 2017, según Economía.

El gobierno ha revisado también a la baja el crecimiento de la economía. El PIB bajará tres décimas, situándose en el 2,7% este año y en el 2,4% en 2017, frente al 2,9% estimado inicialmente. La deuda pública, que cerró 2015 en el 99,2% del PIB, se reducirá según el gobierno hasta el 99,1% este año y hasta el 99% en 2017, de acuerdo con las nuevas previsiones.

En este marco, el déficit público pasará a ser del 3,6% del PIB para este año y del 2,9% para 2017. La anterior previsión del Gobierno para el 2016 era reducir el déficit hasta el 2,8%, lo que empeora a este indicador ocho décimas arriba.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ya dejó entrever que habrá un impacto de esta rebaja en sus previsiones sobre el empleo. La tasa de paro para este año sube dos décimas y se sitúa en el 19,9 %, mientras que para 2017 sube tres décimas al 17,9%.

La Comisión Europea ha dejado de poner a España como ejemplo de buen alumno y ha abierto un proceso de “recomendación autónoma”, el paso previo a medidas más duras. Las nuevas previsiones llegan al mismo tiempo en el que la Comisión Europea y el Banco Central Europeo han alertado que el Estado español ha "invertido" el ajuste estructural logrado en los últimos años al frenar los esfuerzos de “consolidación”, por lo que ha reiterado su llamada al Gobierno para que emprenda medidas "adicionales" para reducir el déficit. En pocas palabras: más recortes.

Técnicos expertos del Ejecutivo comunitario viajaron al Estado español del 11 al 13 de abril para monitorear la situación del sector financiero y de la economía y esas han sido sus conclusiones. Reclaman que estas nuevas medidas sean de calado.

Este nuevo marco macroeconómico confirma lo que era un secreto a voces, y que incluso generó un escándalo en la última presentación de los Presupuestos Generales del Estado a Europa; los acuerdos de déficits con Bruselas serán una vez más incumplidos.

Luis de Guindos, en su viaje el pasado fin de semana a Washington, en el marco de las reuniones del G-20 y del Fondo Monetario Internacional, pactó con el comisario europeo Pierre Moscovici una nueva prórroga para ajustar el déficit público español. Las fuentes destacan que aunque la decisión aún no está tomada al más alto nivel político, a la espera de las cifras definitivas y de resolver la incertidumbre política sobre el gobierno del Estado, sin embargo las conversaciones técnicas estarían avanzadas.

Seguramente habrá un año más de prórroga y Bruselas abre la puerta incluso a un segundo año, en función de las próximas previsiones de primavera, que se darán a conocer en mayo. Bruselas, aunque todavía no oficialmente, concede así algo de aire al Estado español.

Pero no hay nada gratis, y a cambio del tiempo extra para cumplir el déficit, es probable que al Estado español se le aplique el procedimiento para países con déficit excesivo. Sin duda exigirán como contrapartida un ajuste duro con una supervisión reforzada e incluso no se descartan posibles sanciones.

Como “gesto” para facilitar esa difícil negociación, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha anunciado ya un primer recorte de 2.000 millones de euros (el 0,2% del PIB) en el gasto de la Administración central en 2016.

A su vez intervino los gastos de Aragón y Extremadura, quienes no podrán disponer directamente de sus fondos y envió cartas a las autonomías instando a que congelaran el gasto. El gobierno aprieta a las comunidades autónomas, pero las negociaciones con estas administraciones serán difíciles, tal como mostró la última reunión que Hacienda tuvo con los responsables autonómicos, en la que estos últimos reclamaron al gobierno otra distribución del déficit. Sin embargo el ministro de economía ha adelantado en el Parlamento que las ocho décimas adicionales de déficit, se distribuirán también entre las comunidades autónomas.

Para que nos demos una idea de los nuevos recortes exigidos por estos organismos, Philip Gerson, el número dos del departamento Fiscal de FMI, apuntó el viernes pasado que el próximo Gobierno debería aplicar un ajuste adicional al ya contemplado equivalente al 0,25% del PIB para mantener el ritmo de reducción del déficit. El ajuste total alcanzaría el 0,5% del PIB para ir rebajando el desequilibrio entre los ingresos públicos y los gastos hasta el 2,8% impuesto por Bruselas.

El legado envenenado del gobierno del PP en materia económica, solo será tal si el próximo gobierno no rompe con las reglas del juego a todos los niveles. Unas reglas de juego en donde siempre perdemos los mismos. Mientras los niveles de rentabilidad de las empresas están recuperando niveles de antes de la crisis, los trabajadores y trabajadoras retrocedimos décadas enteras en nuestras condiciones laborales y salariales.

Una ruptura de este tipo solo es posible desarrollando la más amplia movilización en las calles así como la más extendida organización en los centros de trabajo y de estudios. Solo de esta forma, el destino de millones dejara de ser discutido por unos pocos en algún lujoso despacho.






Temas relacionados

Troika   /   España   /   Mariano Rajoy   /   Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO