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MUERTE DE BLESA

El imputado por corrupción Miguel Blesa aparece muerto de un tiro en el pecho

La muerte de Blesa, quien fue encontrado con un tiro en el pecho la mañana de ayer, se suma a una lista de muertes, “suicidios” y “accidentes” ligadas a imputados de casos de corrupción. Cualquier parecido con el accionar de la mafia no es pura coincidencia.

Federico Grom

Barcelona | @fedegrom

Miércoles 19 de julio de 2017 | 19:30

FOTO: EFE / Paco Campos

El expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, ha aparecido este miércoles muerto con un disparo en el pecho en lo que, según la Guardia Civil, parece un suicidio aunque no descartan la posibilidad de un “accidente” a la espera de la autopsia.

El cadáver fue encontrado a primeras horas de la mañana en una finca llamada Puerto del Toro, en la localidad de Villanueva del Rey, en la provincia de Córdoba, sur de España. La finca de más de 1.600 hectáreas era regentada, según fuentes municipales, por una sociedad liderada por unos asesores financieros a los que unía una larga relación con el expresidente de Caja Madrid.

Esta sociedad, “Las Rozuelas del Valle”, y la gestión del coto están a nombre de Fermín Gallardo y Rafael Alcaide quienes se encontraban en la finca en el momento de los hechos. La misma era muy frecuentada por Blesa y se proponía en esta oportunidad pasar unos días allí.

Según las informaciones que se han hecho públicas, Blesa se disponía para una jornada de cacería con unos amigos cuando se levantó durante el desayuno y dijo a sus acompañantes que iba a mover el coche del garaje, momento donde se produjo el disparo.

Según fuentes de su entorno "en los momentos más duros jamás se le vio abatido, y curiosamente este no era el peor momento por el que estaba pasando, de hecho, era el más tranquilo" poniendo en duda la hipótesis del suicidio, lo que enrarece aún más el episodio que se saldó con la vida del ex banquero.

Blesa estaba imputado en varios casos de corrupción relacionados con la gestión en la entidad financiera, actualmente intervenida por el Estado tras fusionarse con otras seis cajas de ahorro y conformar Bankia. El financiero presidió Caja Madrid entre 1996 y 2010, cuando fue sustituido por Rodrigo Rato.

En concreto, en febrero pasado Blesa fue condenado por la Audiencia Nacional española a seis años de cárcel por el uso de tarjetas de Caja Madrid opacas al fisco.

Ese fue uno de los casos de corrupción más polémicos de los últimos años en España, porque hubo muchos implicados - entre ellos el ex director gerente del FMI Rodrigo Rato - y porque se trataba de una entidad que requirió más de 22.000 millones de euros de ayudas públicas para ser rescatada.

Sin dudas Blesa era un hombre al servicio de Rajoy. Basta recordar las palabras de Aguirre al respecto "A Blesa le mantuvo quien le mantuvo y a Rato le puso quien le puso", haciendo referencia al Presidente del Gobierno y del Partido Popular.

Pero Blesa no inició su carrera con Rajoy ni es a quien debía su posición en las lucrativas cumbres de las finanzas. Su mentor, Aznar, a pesar de haber nombrado sucesor a Rajoy a la presidencia del partido (en detrimento de Rato) mantuvo por lo menos desde 2008 hasta la fecha una relación de tirantez con Mariano Rajoy con quien tiene un largo historial de desencuentros.

Según dirigentes de PP "Aznar sólo tenía dos amigos íntimos: Juan Villalonga y Miguel Blesa". Este último, a quien conoció presentándose a las oposiciones al cuerpo de inspectores de hacienda. Y sin dudas esta amistad le supuso una enorme rentabilidad en términos económicos.

Blesa quien a finales de la década de los 80 y principios de los 90 se dedicaba a trabajar como asesor fiscal y experto en derecho tributario -ayudando a las empresas que le contrataban a pagar menos impuestos- estaría 6 meses después de la vitoria del PP en 1996 al frente de Caja Madrid hasta que sus manejos se hicieron públicos.

Estos consistían en el reparto de tarjetas visa, "black a efectos fiscales", de la que disponían sin ningún control varios consejeros de la entidad. Estas “tarjetas black” tenían límites de gastos de representación que podían llegar hasta los 50.000 euros. De esta manera se evadía al fisco y se utilizaban recursos públicos para gastos personales y como forma de “untar” voluntades, como demostró la investigación posterior.

Un escandaloso caso de corrupción en una de las instituciones que expresaba perfectamente las contradicciones que estaban a punto de estallar con la burbuja inmobiliaria. De ésta fueron parte no solo el PP y el PSOE, sino también miembros de IU y CCOO quienes también disfrutaron de esas exclusivas tarjetas.

En este negro capítulo también está incluida la mega estafa de las preferentes, de la que fue uno de los protagonistas y que dejó a muchos jubilados sin los ahorros de toda su vida.

En el último año de Blesa al frente de la caja de ahorro, el Consejo de Caja Madrid cobró 12,4 millones de euros, una suma 4,6 veces superior que cuatro años antes.

Un nutrido grupo de militantes del PP vivía de los sueldos de esta entidad integrando su Consejo, ya sea como retribución a los servicios prestados o como forma de ganar su favor o su silencio. La fundación FAES, el think tank presidido por Aznar, también recibía su parte del pastel.

Blesa, que el 8 de agosto hubiera cumplido 70 años, no entró en la cárcel a cumplir los 6 años a los que había sido condenado por la Audiencias Nacional por el caso de las tarjetas black ya que el caso estaba recurrido, tanto por el mismo Blesa como por Rodrigo Rato, ante el Tribunal Supremo.

No era su primera causa. Ya había sido demandado por irregularidades en la compra del City National Bank of Florida, por la que en mayo de 2013 un juez español ordenó su ingreso en prisión, de donde salió un día después tras pagar un fianza de 2,5 millones de euros.

La muerte de Blesa se suma a una larga lista de muertes sospechosas, “suicidios” y “accidentes” de distintos personajes ligados e imputados a casos de corrupción y de financiación ilegal del PP que salpican al mismísimo presidente.

Estas van desde la reciente y resonada muerte de Rita Barberá, hasta la de personajes menos conocidos como el arquitecto Leopoldo Gómez clave en la trama en Pozuelo de Alarcón, el ex jefe de comunicaciones del PP Isidro Cuberos, el imputado y amigo personal de Bárcenas, Francisco Yáñez, María del Mar Rodríguez Alonso esposa del senador del PP Tomás Burgos Beteta y ligada a la trama Gürtel mediante la empresa que dirigía, el constructor José Martínez Núñez relacionado con Francisco Correa o los “accidentes” sufridos por el ex tesorero del PP Álvaro Lapuerta que impidieron que pueda declarar.

Es incierto si alguna vez conoceremos toda la verdad sobre este caso, como en muchos otros. Las cloacas del Estado desarrollan una intensa niebla sobre los hechos que pudieran comprometer al entramado de lealtades, favores y conveniencias de la clase política de la burguesía en un Estado y un Régimen funcionales al capitalismo en donde la realidad supera con creces a la ficción del más complejo policial negro. Lo que está claro incluso para el más incauto o distraído es que algo huele mal en España.






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