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La policía de Marlaska identifica a manifestantes por la sanidad pública en Vicálvaro

Este viernes alrededor de 150 vecinas de Vicálvaro han salido a las calles para mostrar su apoyo a la sanidad pública, y para reivindicar, que, en está ocasión, la crisis no la pagará la clase trabajadora. La policía de Marlaska ha identificado a los asistentes mientras permite y aplaude las movilizaciones de la derecha y la extrema derecha

Sábado 30 de mayo | 10:29

Ayer a las 20:00 alrededor de 150 vecinas del distrito madrileño de Vicálvaro han mostrado su apoyo a la sanidad pública. Entre un clima de reivindicación, pero también de preocupación para guardar las distancias de seguridad, los vecinos de Vicálvaro, haciendo memoria de pueblo obrero, han salido a las calles para demostrar que los barrios trabajadores no están dispuestos a pagar, como ya se hizo en 2008, la crisis económica.

Lo que empezaba como una concentración frente al centro de salud de Artilleros (calle Villardondiego, Vicálvaro) ha seguido como un paseo reivindicativo en dos filas de a uno, guardando las distancias de seguridad y haciendo uso de mascarillas.

Los vecinos y vecinas tras leer un comunicado en el que se reivindicaba una salida justa a la crisis económica y sanitaria, han recorrido una de las calles más icónicas del barrio gritando a favor de los servicios públicos (“sanidad pública” “el dinero del Borbón para sanidad y educación”) y en contra del odio sembrado por ciertos sectores de la derecha más xenófoba y fascista (“menos banderas y más enfermeras”).

Desde los balcones, y en apoyo a los vecinos de todas las edades que este viernes pedían justicia, algún que otro convecino se ha asomado a aplaudir e incluso a gritar a favor de los servicios públicos.

Justo un día antes, en el distrito colindante de Moratalaz, 50 neonazis se manifestaban con impunidad y sin ningún impedimento por parte de las fuerzas y cuerpos de “seguridad”. Sin embargo, como viene siendo tradición, la reivindicación pacífica y en defensa de los servicios públicos no ha corrido la misma suerte.

Faltaban pocos minutos para las 9 de la noche cuando 5 furgones de la Policía Nacional han cortado el paso a los vecinos de Vicálvaro. Obstruyendo el paso, y equipados con material antidisturbios, los agentes identificaron a todos los asistentes disolviendo la movilización. Una vez más las fuerzas del “orden” han servido para silenciar las voces de la clase trabajadora en favor de los sanitarios y la sanidad pública el mismo día en que desde el gobierno sacaban pecho por aprobar el más que necesario, aunque insuficiente, ingreso mínimo vital.

Los barrios y distritos obreros como el de Vicálvaro han sido los más afectados por la crisis sanitaria y económica. En Vicálvaro, el paro marcaba el pasado mes de abril la cifra de 5.011 personas; 545 familias más que en enero de 2020 (datos del Ayuntamiento de Madrid) y la tasa de incidencia de la COVID-19 ha sido de 1.174,90 por cada 100.000 habitantes (a 29 de mayo según datos de la Comunidad de Madrid).

Con 5.011 familias en paro y otras tantas cobrando, si es que llega, el 70% del sueldo gracias a los ERTE, los bancos de alimentos y las organizaciones vecinales, han puesto, y ponen su fuerza, para reivindicar y luchar por qué esta crisis no la paguemos los de siempre.

Los barrios obreros saben que no van a permitir que se rescate a los bancos en vez de a las familias, por eso desde el distrito de Vicálvaro se grita: “Vicálvaro resiste” y “¡gobierne quién gobierne, la sanidad pública se defiende!”. Un grito de justicia y dignidad, que es contagioso, y que ningún cuerpo represivo puede callar.






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