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Lear se moviliza contra un futuro cierre en Zaragoza

Los trabajadores y trabajadoras se concentraron frente al ayuntamiento de Épila, en el inicio de lo que prevén que será una larga y dura lucha por mantener sus empleos

Nadia Celaya

Zaragoza

Lunes 6 de junio de 2016 | 18:03

Centenares de vecinos se solidarizaron este sábado con los trabajadores y las trabajadoras de la planta que la multinacional Lear tiene en el municipio zaragozano de Épila. Con los cánticos de “Épila resiste, Épila no se cierra” o “Lear escucha, estamos en la lucha” quieren dejar claro que van a pelear por mantener sus puestos de trabajo.

Desde hace más de 25 años esta planta suministra los asientos para los coches de Opel que se fabrican en la planta de la General Motors (GM) en Figueruelas (Zaragoza), lo que supone el 80 % de su actividad.

La dirección de la compañía comunicó la semana pasada al Comité de Empresa que no fabricará los asientos del nuevo Opel Corsa, por lo que la factoría está abocada al cierre en 2018, cuando saldrá al mercado el nuevo modelo.

Los representantes sindicales señalan que Lear no quiere continuar con las instalaciones de Épila puesto que hasta ahora no se tiene constancia de que haya pujado por producir los nuevos asientos.

La versión oficial que sostiene Lear es que no les han sido proporcionados los documentos por parte de GM para optar por esta producción, pero los trabajadores lo ven con incredulidad, al saberse que la planta de Lear en Eisenach (Alemania) si fabricará los asientos del Corsa. A esto se suma que no tienen preparado ningún proyecto más allá de 2018.

Isidro Agustín, el presidente del Comité de Empresa declaraba que "se lo van a dar a otra compañía por un precio más barato" con respecto a las noticias de la adjudicación del nuevo modelo a la empresa Johnson Controls, que desde hace unos meses cuenta con un convenio con doble escala salarial, es decir, menor sueldo para las nuevas contrataciones y más barato para la Opel.

El cierre de esta planta supondría la desaparición de 300 puestos de trabajo directo y otros muchos indirectos de empresas que les proveen en la zona. Más de 300 familias se quedarían en la calle y sería un duro golpe para el pequeño pueblo en el que muchas personas dependen de la actividad de esta fábrica.

Las trabajadoras y los trabajadores preparan más movilizaciones para esta semana y van a buscar apoyos en las Cortes de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza.

Además piden al Gobierno de Aragón que interceda en el asunto, mientras el secretario general del PSOE en Aragón, Javier Lambán, ha dejado clara su posición: apostar por mantener la planta de Lear pero solo si la empresa quiere hacerlo.






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