Economía

ELECCIONES 20D

Los ‘lobbies’ tratan de influir en los programas electorales con cientos de reuniones

Queda poco para las elecciones generales del 20 de diciembre y los lobbies capitalistas, grupos de presión y grandes empresas forman fila en las puertas de los partidos, para influir en los programas políticos.

Carlos Muro

@muro_87

Miércoles 18 de noviembre de 2015

Foto: Bolsa de Madrid, EFE, Emilio Naranjo

Según la información publicada por el diario El País, el Partido Popular, el Partido Socialista Obrero Español, Ciudadanos y Podemos han mantenido centenares de citas con grandes bancos, eléctricas o constructoras.

Vienen los lobbies

Son poco conocidos por el conjunto de la población asalariada, apenas salen en los medios de comunicación, pero allí están. Los “lobbies” son todos aquellos sectores capitalistas e instituciones, vinculadas directamente o indirectamente con el Estado, que tratan de ejercer presión a partidos y gobiernos. Su objetivo es que gobierne quien gobierne se respete la “sacrosanta” propiedad privada y los beneficios empresariales.

Las próximas elecciones del 20D vienen a cambiar el panorama político, pasando del bipartidismo al muy probable cuatripartismo político, y eso a los empresarios les preocupa. Por lo que las reuniones se suceden en los despachos de partidos e instituciones.

Ante la ausencia de un registro de lobbies en el Estado español, el informe publicado por Tranparency Internatinal España nos puede dar una idea del panorama lobbista.

Según esta fuente el número de lobbies se incrementó en 2010 llegando a los cien, dos años más tarde llegaron a los 239, y hoy en día alcanza 6.502 organizaciones (369 tienen domicilio social en Estado español). De éstas, 185 se enmarcan dentro de grupos de presión, asociaciones profesionales o sindicales; 79 ONG; 43 universidades o centros de pensamiento; 20 representan a entidades territoriales y 4 son bufetes de abogados. Su ámbito de actuación va desde asuntos financieros, medio ambiente, investigación y tecnología o energía, con muchas otras materias minoritarias. Los organizaciones más conocidas son las empresas Abertis, Acciona, Endesa o Iberdrola, pero también hay numerosas asociaciones profesionales, desde armadores a ganaderos, pasando por cineastas, apicultores o abogados cristianos.

Los más conocidos son los que integran el “club de los tres” banqueros más importantes -Santander, BBVA y Caixabank- que concentran el 60% del mercado financiero. El sector estratégico de las energías se organiza en la UNESA, el sector nuclear en el llamado “foro nuclear” o el de las renovables en la APPA, AEE (eólicas) y en Protermosolar (termosolar).

Por otra parte, las grandes industrias se agrupan en la Asociación de Empresas de gran consumo energía con alrededor de 40 grandes empresas. El sector del carbón es otro de los sectores (Carbunión) que tuvo resonancia hace unos años por la lucha de los mineros.

20D, lobbies y partidos

En público o en privado, en cafés o en oficinas. Sea el lugar que sea, los grandes grupos de presión se están poniendo las pilas. Tan solo el PSOE ha recibido hasta 180 grupos: por el sector bancario podemos encontrar al BBVA y el Deustche Bank, la patronal AEB, del sector energético como Iberdrola, GDF Suez o Enel, automovilísticas como Toyota, Renault y su patronal ANFAC, o tabaqueras como British American Tobacco y el lobby “La mesa del tabaco”. Las palabras de Meritxell Batet, responsable del programa del PSOE, son reveladoras de la relación estrecha entre “los partidos de la patronal” y la misma patronal cuando no se corta en reconocer que “la intención de influir es hasta cierto punto legítima” o incluso que “incluir algo en el programa puede ser un primer paso, pero lo importante es que lo hagas cuando gobiernes”.

El PP por su parte no ha desvelado con qué grupos o individuos ha mantenido conversaciones, pero sí reconoce que dichas reuniones se realizan. En 2012 el gobierno de Mariano Rajoy propuso hacer públicas las reuniones con los lobbies pero esta medida ha quedado en el cajón de los recuerdos. Probablemente por la misma presión de los lobbies.

Ciudadanos, según reconoce Antonio Espinosa al diario El País, ha mantenido reuniones con el sector energético -UNEF o Endesa-, la industria agroalimentaria y de la construcción -SEOPAN-.

Podemos no se queda atrás, Carolina Bescansa reconoce que “nosotros tenemos muchas más solicitudes del sector financiero”, como fue la visita de Bank of America Merrill Lynch.

Gobierno y negocios, corrupción capitalista

Carlos Marx comentó hace más de 150 años que “el Gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa.”
No es una frase vacía o desfasada en el tiempo, tiene completa actualidad en el presente.

Al calor de la crisis capitalista, la desilusión y la desafección política de miles de trabajadores y jóvenes con esta democracia para ricos está a la vista de todos. Tranparency International España publica las encuentras de 2013 por el Eurobarómetro donde el 77% de los españoles cree que la corrupción es parte de la cultura de los negocios en el país, el 84% cree que el soborno y las conexiones son la forma más sencilla de obtener servicios públicos, y el 67% que la única forma de tener éxito en los negocios son las conexiones políticas.

La insistencia de la patronal por ejercer influencia sobre los partidos políticos le ha dado “buenos resultados”. Incluso partidos como Podemos -que despertó grandes ilusiones- en su programa no cuestiona en ninguno de sus puntos los grandes intereses capitalistas.

Por otra parte, en los partidos fundadores de este régimen la relación entre ellos y los capitalistas son estrechas, casi ni se distinguen entre sí. Solo hay que ver el fenómeno de las “puertas giratorias”. De los tres expresidentes de gobierno, dos han asesorado a importantes empresas de energía del Estado español. Como asesor externo de Endesa fue fichado en 2011 el ex presidente José María Aznar, Felipe González desde 2010 como consejero independiente de Gas Natural. Elena Salgado, tan sólo cuatro meses después de dejar la vicepresidencia y la cartera económica del Gobierno, fue incorporada como consejera por una filial de Endesa en Chile o Pedro Solbes se decantó por la italiana ENEL.

Y así podemos encontrar muchos más casos, no solo entre los altos cargos de gobierno sino en Comunidades Autónomas y ayuntamientos. Las reuniones de los “lobos de presión” con los partidos no son un hecho menor, sino que es parte “cotidiana” e importante de un sistema que trata de perdurar y seguir garantizando las ganancias de los “Grandes de España”. Mientras millones de asalariados pagamos una crisis que no hemos generado.






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