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Se hace viral el “no me da la vida” de esta niña

Hace una semana Izquierda Diario publicaba un video de Sofía, de 3 años. Telecinco, Espejo Público, Ser, Onda Cero, Cadena 100 o Heraldo de Aragón se hacen eco de su alegato contra los deberes de cuarentena.

Viernes 17 de abril de 2020 | 12:09

Hace una semana publicábamos en Izquierda Diario el video de la zaragozana Sofía, una pequeña de 3 años que se rebelaba ante los deberes escolares. Cuando le pedíamos permiso a su madre, María, para poder reproducirlo en nuestro diario y redes sociales, ninguno esperábamos que 7 días más tarde su “no me da la vida” iba a llegar a millones de personas.

María nos explica como empezaron a recibir el video en grupos del trabajo, de amigos o familiares: la niña estaba en los móviles de todo el mundo. A la vez en Facebook se disparaba al millón y medio de visualizaciones y más de 20 mil compartidos.

A los días periodistas de diferentes medios les han contactaban para conocer su hitoria. El primero el Heraldo de Aragón, principal medio escrito regional, que publicaba un pequeño reportaje sobre la familia detrás del video. Sofía ha aparecido también en populares programas de radio de Cadena Ser, Cadena 100, Onda Cero, la edición del mediodía de Informativos Telecinco o hasta el matinal de Antena Tres “Espejo Público” conversando con soltura con sus contertulios habituales.

Sin duda la simpatía y desparpajo de la niña ha ayudado a la “viralización” del video. Pero también que su alegato infantil empalma con un malestar compartido por millones de adolescentes, niños, niñas y sus familias en estos tiempos de cuarentena. La presión académica en forma de tareas y docencia on line ha hecho que a muchas familias trabajadoras literalmente “no les de la vida”.

El ejemplo del hogar de Sofía sirve de muestra. Tres niños, de 3, 11 y 15 años, la madre sin poder trabajar -lo hace en un el centro de educación infantil Kokoro- y el padre teletrabajando con el único ordenador que hay en casa. Turnos para poder usar esta imprescindible máquina, incertidumbre sobre cómo acabarán los máyores la tercera evaluación y todos los añadidos de más de un mes de confinamiento sin poder pisar la calle. Sofía debió escuchar bastante aquello de “no me da la vida” antes de repetirlo en cámara.

Como denuncian muchos docentes, esta cuarentena saca a la luz y agudiza las brechas que ya existen en la escuela, las sociales y muy ligadas a ellas las digitales. El panorama se complica aún más en aquellas familias donde todos los adultos trabajan en actividades esenciales o las no esenciales que este lunes el gobierno permitió reanudar.

Desde sindicatos de enseñanza y organizaciones estudiantiles se viene exigiendo que el tercer trimestre quede sin evaluar sin que ello penalice al alumnado, con un aprobado general sin condiciones ni excepcciones. Como decía Jorge Calderón, profesor de secundaria en Zaragoza, en un reciente artículo “acabemos este curso de la mejor forma posible, intentando ayudar a nuestros alumnos y alumnas, desde el punto de vista docente y social como no sea posible, a superar esta situación excepcional. Pero no le sometamos a una presión de trabajo y de calificación que en este momento no tiene ningún sentido”.

El gobierno deja esta decisión en las Comunidades Autónomas y varias ya han anunciado que habrá criba entre el alumnado. En lo que coinciden tanto la ministra Celà ni las Consejerías autonómicas, es en que ninguna está planteando plan alguno para que a partir de septiembre la recuperación de la normalidad se haga acompañada de todos los recursos tecnológicos, humanos y financieros necesarios para atender las desigualdades que un trimestre de confinamiento va a dejar. Pelear por esto será una cuestión crucial para toda la comunidad educativa, si no se quiere profundizar sin retorno en un modelo de escuela pública segregada socialmente y a dos velocidades.






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