Sociedad

DÍA DE LA LIBERTAD DE PRENSA

Según Freedom Report, México se cuenta entre los países donde no hay libertad de prensa

Sólo entre 2003 y 2015 hubo 23 periodistas desaparecidos en México. Desde 2001 hasta 2015 fueron asesinados 103 periodistas. En lo que va de 2016, son al menos tres los reporteros asesinados. Los casos de Regina Martínez, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz, y de Rubén Espinosa, asesinado en la Ciudad de México son los más conocidos. Ambos presentaban signos de tortura.

Bárbara Funes

México D.F | @BrbaraFunes3

Martes 3 de mayo de 2016 | 14:13

Foto: Wikimedia / Cencos

Hoy se conmemora el Día Internacional de la Libertad de Prensa. ¿Pero hay algo que festejar en México? Con las cifras que iniciamos este artículo, evidentemente, no.

Según el reporte de Freedom House 2016, “Al menos cuatro periodistas fueron asesinados en 2015, y tres más murieron, muy probablemente en relación con su trabajo en sólo los dos primeros meses de 2016. Muchos han muerto en los estados donde el crimen organizado tiene gran injerencia, como Veracruz y Oaxaca. En Veracruz, al menos 12 periodistas han sido asesinados desde que el gobernador Javier Duarte de Ochoa asumió el cargo en 2010, según el CPJ. Sin embargo, hay indicios de que la violencia se está extendiendo: en julio de 2015, el fotógrafo Rubén Espinosa, que había huido de Veracruz el mes anterior, fue encontrado torturado y asesinado en la ciudad de México, que antes se consideraban un refugio seguro. En otro fenómeno perturbador, las mujeres periodistas que son atacadas con frecuencia sufren violencia sexual, y las autoridades a menudo son reacias a aceptar que los ataques o amenazas contra periodistas mujeres son en realidad relacionados con su trabajo.”

En 2015, el despido de Aristegui sonó como un látigo en la prensa nacional e internacional. Tuvo como trasfondo la censura a la investigación de la casa blanca de Angélica Rivera que llevó a cabo el equipo de investigación de la periodista.

A esto se suma la existencia de legislación para amordazar a la prensa. En Baja California Sur, Baja California, Sonora, Nuevo León, Zacatecas, Nayarit, Guanajuato, Colima, Tlaxcala, Hidalgo, Tabasco, Campeche y Yucatán –12 de las 32 entidades federativas– existen leyes penales contra la difamación, leyes que amparan a las personas –en general funcionarios públicos con cargos jerárquicos– que “se sienten ofendidas” por artículos o declaraciones de la prensa.

También el año pasado, a fin de año, se sancionó la Ley el Derecho de Réplica. En los hechos, esto habilita que funcionarios de gobierno ejerzan acciones legales contra los medios críticos.

A partir del injusto despido de Carmen Aristegui y su equipo de la empresa de comunicación MVS tras el escándalo de la casa blanca de Angélica Rivera, y con el asesinato de Rubén Espinosa, y los feminicidios de Nadia Vera, de Yesenia, Mile y Alejandra, se visibilizaron las difíciles condiciones que enfrentan los trabajadores de prensa y los periodistas independientes críticos en México.

El periodismo de investigación, de denuncia, el que señala actos de corrupción o conflictos de intereses de los funcionarios de los tres niveles de gobierno, está expuesto a censura y distintos tipos de ataques.

La publicidad gubernamental lleva a perder la independencia a la hora de informar, ya que el dinero que produce esa publicidad es el que financia la mayoría de los medios de comunicación.

Las complejas relaciones entre los partidos tradicionales (PRI, PAN, PRD) y Televisa y TV Azteca –emporios de la comunicación que encumbran (y pueden hundir si trabajan para un patrón que paga mejor) a los presidentes y funcionarios– constituyen un factor que caracteriza a los medios de comunicación en México. A esto se suma la participación de los directivos de estos medios en los Panamá Papers. Es evidente que son parte del complejo entramado de intrigas del poder, entre los partidos al servicio de los empresarios y las compañías nacionales y extranjeras.

La prensa: un instrumento político

Mientras tanto, los medios que responden al gobierno y las declaraciones de los mismos funcionarios de los partidos que defienden los intereses empresariales llevan a cabo una brutal campaña de desprestigio contra quienes enfrentan la reaccionaria reforma educativa o exigen plazas, como los normalistas de Michoacán, o los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Son los altos funcionarios quienes se encargan de criminalizar y hacer recaer todo tipo de sospechas sobre los 43 normalistas desaparecidos, así como sobre las víctimas de feminicidios y las personas ejecutadas en la masacre de Tlatlaya.

Lenin escribió sobre la prensa “Los capitalistas siempre han llamado ‘libertad’ a la libertad de lucro para los ricos, a la libertad de morirse de hambre para los obreros. Los capitalistas llaman libertad de imprenta a la libertad de soborno de la prensa por los ricos, a la libertad de utilizar la riqueza para fabricar y falsear la llamada opinión pública.”

Hoy Peña Nieto y Obama utilizan a sus socios de los grandes medios de comunicación como El Universal, Milenio, Televisa y TV Azteca para criminalizar al magisterio combativo que enfrenta la reforma educativa –el vil nombre de la precarización laboral– y para legitimar la brutal ofensiva represiva desplegada en Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Guerrero.

Es necesario responder a cada golpe también desde la prensa de los trabajadores, difundir la voz de quienes no la tienen en los grandes medios de comunicación, y denunciar cada atropello y vejación que sufre el pueblo trabajador y los sectores populares a manos del imperialismo estadounidense, las trasnacionales, los grandes empresarios y el gobierno mexicano.

Es por eso que hemos puesto en pie La Izquierda Diario, un proyecto de periodismo militante internacionalista, con ediciones en español, francés, portugués, inglés y alemán, para que se alce la voz de la izquierda, los trabajadores, las mujeres y la juventud. Una red internacional de diarios, un medio para la resistencia, que ha renovado su imagen y su dinámica.

En el primer número de la revista Clave / Tribuna Marxista –revista editada por León Trotsky junto con revolucionarios mexicanos y estadounidenses– publicado el 1º. de octubre de 1938, se presentó el artículo “La libertad de prensa y la clase obrera”, sin firma. Allí se sostenía: “La teoría y la experiencia histórica atestiguan igualmente que cualquier restricción de la democracia en la sociedad burguesa es, al fin y al cabo, enderezada invariablemente contra el proletariado, lo mismo que cualquier impuesto también gravita sobre los hombros de los trabajadores. La democracia sólo tiene valor para los trabajadores en la medida en que permite el desenvolvimiento de la lucha de clases…El mejor modo de luchar contra la prensa burguesa es el desarrollo de la prensa proletaria.”

Los socialistas revolucionarios del siglo XXI somos los herederos de ese legado. Y seguiremos desarrollando y mejorando el gran proyecto de La Izquierda Diario, porque la clase trabajadora, en México y el mundo, necesita hacer oír su voz.

Se puede leer el reporte completo de Freedom House acá.






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