Juventud

ASAMBLEAS DE PRESENTACIÓN

Contracorriente: una juventud que no agacha la cabeza ni ante Vox ni ante el capitalismo verde del Gobierno

Continúan las asambleas de presentación de Contracorriente y Pan y Rosas en las universidades. Contra los que destruyen nuestro futuro y el planeta es el momento de levantar una juventud anticapitalista, feminista y revolucionaria, que enfrente a los capitalistas y a todos sus gobiernos, con la perspectiva puesta en levantar una gran organización revolucionaria al servicio de las luchas de nuestra clase: los y las trabajadoras, que son también las luchas de las mujeres, el colectivo LGTBI, las racializadas, las migrantes. No somos una agrupación como las demás, frente a la pasividad que tratan de imponer en nuestros campus acércate a nuestras asambleas y ven con nosotras a la manifestación por el clima el día 24.

Lunes 20 de septiembre | 14:33

No es cierto que los estudiantes no queramos organizarnos. Conscientes de la precariedad laboral y al deterioro de la naturaleza a la que nos conduce este sistema, en Madrid hemos organizado dos asambleas en la UAM los jueves 16 y 23 a las 14:00, una asamblea en el campus de Getafe de la Carlos III el jueves 16, otra asamblea en Ciudad Universitaria el miércoles 22 a las 17:00 y otra en Somosaguas el jueves 23 a las a las 16:00. También en UNIZAR el miércoles 22 a las 17:00, y en Barcelona el viernes 30 a las 18:30. La primera asamblea en la UAM y en la Carlos III han sido todo un éxito. ¡Si sientes rabia ante este sistema acércate a conocernos!

Las preocupaciones de las compañeras que se acercaron a la asamblea eran similares: la represión en los campus y la necesidad de mayor organización estudiantil. “Está bien que seamos tantas porque con la excusa de la pandemia la universidad nos ha prohibido todo, quieren que vayamos de la uni a casa y ya está”. Pegar carteles, repartir panfletos y usar el césped para hacer una asamblea fue todo una odisea. “En la Carlos nos han prohibido hasta fumar en el campus, cada vez parece más una universidad privada”. Sin embargo, la asamblea fue todo un éxito, con muchas caras nuevas. “Tenemos que hacer algo porque no puede ser que el Gobierno vaya a aprobar una ley (la ley de “convivencia” universitaria) que quiere impedir que organicemos asambleas, pasaclases, huelgas, y todo eso, todo lo que el rector diga que si “amenaza” la convivencia”.

Es el momento de organizarse para luchar contra la nueva ley de disciplina universitaria que prepara el ministro Castells, una ley que busca crear un armazón legal moderno y “progresista” para continuar legitimando los ataques de los rectores hacia el movimiento estudiantil, penalizando huelgas, pasaclases, piquetes o manifestaciones en los campus. Esta ley se produce a la par que el ministro de Unidas Podemos prepara una gran reforma universitaria conocida como LOSU, la cual contempla que el rector sea elegido por un comité externo formado, en un porcentaje nada desdeñable, por empresas. No podemos estar de brazos cruzados: ¡Levantemos un gran movimiento estudiantil! Es la única forma de tumbar este brutal ataque a la universidad pública.

En las asambleas, y después de ellas, hablamos sobre cómo el descontento con el Gobierno está haciendo crecer una extrema derecha que pretende presentarse como una opción anti-establishment para muchos jóvenes. No es solo Vox, también son grupos de youtubers liberales los que están ganando popularidad. Y eso se hace notar en los campus. El discurso anti-feminista, anti-lgtbi, tránsfobo, no tiene nada de antisistema, basta con decir que en el último año se han producido más de 971 agresiones lgtbifóbicas. Esta nueva derecha no representa más que la visión de los sectores más reaccionarios de la clase dominante y la continuidad de las políticas neoliberales aplicadas hasta ahora tanto por gobiernos de derecha como “progresistas”.

El descontento con el Gobierno se hizo patente. Las nuevas generaciones de estudiantes que no han conocido el 15M no tienen ninguna ilusión ni en Podemos ni Mas Madrid. No hay base mejor para revitalizar el movimiento estudiantil. Y es que es sobre los y las jóvenes de clase trabajadora que el Gobierno está descargado todo el peso de la crisis y de la pandemia. “Hemos sido criminalizados por los contagios, reprimidos en todas las manifestaciones de izquierda, por lo de Samuel, los feminicidios… y encima los curros que hay para los jóvenes son una mierda, de tres meses, seis, y con un 40% de paro. Hay que salir a las calles”. Por si fuera poco, el Gobierno progresista, al mismo tiempo que trata de abanderarse como un muro de contención de la extrema derecha es el que aplica el programa ultraderechista expulsando a las menores migrantes en Ceuta y Melilla y lavando la cara a la monarquía.

Frente a esta situación el PSOE, Podemos y PCE no son una alternativa. No solo no derogan la reforma laboral, sino que son cómplices del aumento de la factura de la luz, destinando los fondos europeos a estas mismas empresas contaminantes bajo un discurso de capitalismo verde y tecnológico. “El capitalismo verde es lo que intentan vendernos ahora, pero el capitalismo si no lo paramos se va a cargar el planeta, yo estuve en Más Madrid y no son una opción, quieren hacer un PSOE verde, pero no dan alternativas: siguen defendiendo a las empresas, que funcionan como si hubiera recursos infinitos” comentaba un compañero de la UCM.

Contra la falsa alternativa del capitalismo verde, contra el sistema que destruye el planeta, contra la clase burguesa que destruye nuestras vidas y la naturaleza para enriquecerse: animamos a todos los compañeros y simpatizantes a venir en un gran bloque anticapitalista a las manifestaciones de la huelga climática el día 24, tanto a la de las 12:00 como a la de las 18:00. Solo la clase obrera puede reorganizar la producción sobre nuevas bases, de forma democrática, en función de las necesidades sociales y en armonía con la naturaleza. ¡Tenemos plena confianza en nuestra clase!

El programa de Contracorriente, y Pan y Rosas fue claro. No somos unas agrupaciones como las demás. No nos limitamos a la universidad, muchos somos trabajadores precarios, parte de una clase feminizada, diversa, racializada, más internacional y numerosa que nunca, y somos conscientes del potencial transformador que esto implica. Es por ello que luchamos contra todos aquellos que tratan de alejar a los estudiantes de la pelea política y de la lucha de clases. Desde nuestras agrupaciones luchamos y apoyamos las peleas de las trabajadoras, del movimiento de mujeres, de las racializadas, las personas trans y el colectivo LGTBI. Reivindicamos con ello la tradición del marxismo revolucionario, que no tiene nada que ver con las tergiversaciones de grupos estalinistas y rojipardos que también tratan de avanzar ante el descontento de la juventud. Estos grupos, bajo una retórica de clase tratan de hacer pasar una política completamente nacionalista, conservadora y reaccionaria.

Planteamos que es urgente construir una alternativa política por izquierda, una izquierda con independencia de los partidos del régimen, construida desde los centros de estudio y de trabajo, con un programa anticapitalista contra los empresarios multimillonarios, contra la monarquía y la casta de políticos, jueces y medios de comunicación a su servicio. Las agrupaciones Pan y Rosas, y Contracorriente apostamos por construir esa alternativa política: una gran organización de los trabajadores, la juventud, las mujeres. Una organización que sea una herramienta en la lucha de clases para acabar con toda forma de explotación y opresión.

Si compartes estas ideas únete a nuestras asambleas. ¡Te invitamos a venir con nosotros en un gran bloque anticapitalista a la manifestación por el clima este viernes 24! ¡Te animamos a organizarte en nuestras agrupaciones para enfrentar las reformas de universidades que prepara el ministro Castells! ¡Paso a la juventud!






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