SUPLEMENTO

De las aulas, fábricas y campos a la lucha política: [email protected] en las listas del Frente de Izquierda

Lucho Aguilar

Trabajadorxs

De las aulas, fábricas y campos a la lucha política: [email protected] en las listas del Frente de Izquierda

Lucho Aguilar

“Ellos no quieren que los trabajadores hagamos política”. “¿Los otros candidatos podrían vivir con el sueldo de una enfermera?”. Las listas para las PASO muestran las distintas propuestas sobre quién paga la crisis. Pero también qué fuerzas sociales pueden dar esa salida. ¿Políticos privilegiados que gobiernan para los dueños del país, o [email protected] de y para [email protected] [email protected]?

Como todos los días, Natalia Aguilera pedalea de un trabajo al otro. Entra a la guardia del hospital San Martín de La Plata. “Con un laburo no alcanza”. En el descanso, prepara las preguntas para recorrer los hospitales con un equipo de La Izquierda Diario: ¿qué te parece la propuesta de trabajar 6 horas pero con un sueldo que alcance? ¿Qué harías con el tiempo libre?

Son las 2 de la tarde. Andrés Padellaro termina de barrer el andén de la estación Avellaneda del Tren Roca. Salió de su casa a las 5 pero dice que “ahora viene lo mejor del día”: recorrer otras estaciones, talleres, casillas, a contarle a otros ferroviarios por qué hay que votar a la izquierda. Las amenazas no lo paran.

Esta semana Laura Cáceres tuvo que pedalear más horas para poder llegar a fin de mes. Toca timbre en una lujosa mansión de Pilar y espera. Mientras, piensa lo que va a decir en el programa de TV donde la invitaron: le quiere llegar a les pibes que, como ella, tienen los peores laburos. Lleva una buena para contar: con 22 años, es la primera que le ganó una reinstalación a Pedidos Ya.

Nicole Salvatierra prepara el almuerzo en la casa que comparte desde que la desalojaron de Guernica. Entre el plan social, las changas y lo que gana su compañero no está fácil. Pero va a usar esa bronca para darle más fuerza al discurso de esta tarde. Mira a Lucy jugar. Tacha y cambia palabras. Piensa cómo llegarle a esos pibes y pibas que la estarán escuchando. Quiere convencerlos, como aprendió ella, que la rebeldía es de izquierda.

A Edgardo Videla esta semana le tocó el turno noche. Trabaja desde los 13 años y hace 23 entró a la maderera Cuyoplacas en Mendoza, donde es delegado. Mientras deja atrás el portón de la fábrica publica un post: “Los políticos tradicionales nos han hecho creer que nosotros no podemos hacer política. Ellos cobran 230 mil pesos para defender a los dueños de las bodegas, a las mineras”. El primer comentario lo desafía: “No te olvides de donde venís como hacen todos”. Edgardo sonríe y le pone “me gusta”. No se olvida, por eso milita.

Parque Alegre es uno de los barrios de Villa Gobernador Gálvez (Santa Fe) donde pegan la desocupación y la pobreza. A Javier Monzón lo reciben sus “viejos” amigos y vecinas. Recuerda cuando decían “ahí viene el Javi” entre risas por el olor a plástico que se le pegaba en su primera fábrica. En otra conoció la lucha y también a la izquierda, que se hicieron sinónimos. Los pibes lo escuchan explicar por qué, si se trabajara 6 horas, él no estaría roto y ellos desocupados.

“Peleamos en contra de que nos sigan precarizando la vida” dice Yanina Bazán en el estudio de TV. Listo: la entrevista ya tiene título. Ese día no pudo “hacer campaña” en las escuelas de La Matanza, pero valió la pena. Como cada mañana tendrá que tomarse dos coles para llegar a la Escuela 97 de Villa Celina, donde hace una suplencia de primaria que cobrará recién dentro de dos meses.

Marina Catilao deja su recta en Textil Traful Newen (Neuquén) y sale de campaña con Raúl Godoy, obrero de Zanon. Los une la militancia pero también que tomaron sus empresas cuando los quisieron dejar en la calle. En Villa La Angostura la esperan otras luchadoras. Pelean por vivienda y pusieron en pie una cooperativa de costura. Se arma la charla y la pregunta obligada: ¿qué propone la izquierda?

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Son apenas algunas historias, es cierto. Pero representan los días que viven hoy cientos de trabajadores y trabajadoras, militantes o simpatizantes del PTS, que van en las listas del Frente de Izquierda Unidad. Es todo lo contrario a lo que pasa con la burocracia sindical, que no deja de perder espacio en las listas del peronismo.

Este año fueron parte de los “esenciales” que hicieron funcionar el país. Pero también lucharon. Por salario, contra los despidos, por vivienda, contra la precarización. Se coordinaron y autoconvocaron. Impulsaron el Movimiento de Agrupaciones Clasistas (MAC) y La Red de Precarixs e informales en la juventud. Pero ahora tienen una pelea, tanto o más importante: que la decepción y la bronca de sus compañeros, vecinos y amigos se transforme en un apoyo al Frente de Izquierda. Para preparar las luchas que vienen. Para que Nico del Caño, Myriam Bregman y otros militantes, vuelvan a ser [email protected] de [email protected] [email protected] Pero terminemos de conocer a las trabajadores y trabajadores en nuestras listas.

En la primera línea

Ahí siguen, en la “primera línea” contra la pandemia pero también de otras peleas. Las y los elefantes fueron el mayor símbolo: conmovieron Neuquén con su rebelión por los salarios y condiciones de trabajo. Por eso es un orgullo que muchos trabajadores y trabajadoras de la Salud vayan en las listas del FITU. Y que no solo discutan sus reclamos, sino que en medio de cada recorrida, expliquen qué intereses hay que tocar y cuál es la salida de fondo para la crisis sanitaria.

Además de Natalia, en Provincia de Buenos Aires van médicos como Juan Porto, Laura Cano y José Raquiar de los hospitales de La Plata y Ensenada, María Puebla del Hospital Cordero de San Fernando, Laura Bogado, Angélica Brites, Brenda Enecoiz y Cynthia Bernabitti del Posadas, Miguel Miranda del de Niños de La Matanza. En la Ciudad, Bárbara Acevedo, enfermera del Garrahan.

Si nos alejamos hacia la Cordillera, se suman Laura Piastrelini y Florencia García en Mendoza, donde “la salud” sigue en lucha. En Neuquén acaba de asumir como concejala Julieta Katcoff (Hospital Castro Rendón) y otras elefantes serán candidatas en las elecciones provinciales. En Tucumán el médico Juan Paz (Hospital Padilla) se pregunta: "¿el resto de los candidatos podrían vivir con el salario de una enfermera?".

Seguro que no. Mientras ellas no llegan a fin de mes, Daniel Gollán (FDT), Adolfo Rubinstein y Facundo Manes (Juntos) ganan fortunas como funcionarios o médicos de élite amigos de los laboratorios. En ese contraste se hace carne una de las denuncias y propuestas de la izquierda: quienes trabajan tienen que cobrar lo que cuesta la canasta familiar, los funcionarios y diputados igual que un trabajador.

Esenciales

Estos años dejaron más claro que nunca que hacen funcionar el mundo. Los empresarios y el Estado los tratan como descartables. En nuestras listas, en cambio, también son esenciales.

Claudio Dellecarbonara es uno de los históricos referentes del Subte. Pero también diputado provincial del PTS-FITU. Si uno tiene que resumir para que sirve un diputado obrero, alcanza con escuchar sus denuncias en la Legislatura Bonaerense o sus “arengas” en los predios de Guernica o las vías del Tren Roca. Va acompañado por Pablo Peralta, Christian Pereiro y Leandro Iribarren, perseguido por organizar la lucha por la salud de sus compañeros.

Son los 12 ferroviarios. Andrés y otros afiliados a la Unión Ferroviaria, pero también conductores como Marcelo “Cucha” González y señaleros como Héctor “Ricky” Santa Cruz. Y 12 las y los aeronáuticos. Quienes enfrentaron los despidos de las grandes aerolíneas como Eduardo Lusa (Latam), trabajaron para los vuelos de repatriación como Ayelén Córdoba y Gabriel Padilla (GPS) o con los aviones que traían las vacunas (Martín Brat y Luciano Corradi).

También choferes como Manuel “Lolo” Veiga. Y telefónicos como Martin Durand (Telefónica).

Ariel Moreno es delegado de Secco (Luz y Fuerza) y referente de los trabajadores de energía que pelean contra los despidos y tercerización laboral como Edesur de EMA Servicios. De las refinerías de Shell Raizen son candidatos dos históricos activistas, Fernando Luna y Gustavo Michel, suspendido estos días tras denunciar la explosión de la que tuvo que rescatar a uno de sus compañeros.

Una mención especial merece la juventud precarizada que forma parte de La Red. Contra los políticos del bigote (no por los de Alberto y Macri sino por los de Rappi), son parte de nuestras listas jóvenes que trabajan en las apps. A Laura se suma Ezequiel Fernández (PBA), Cuyen Peretta (Rosario). Pero también quienes trabajan en gastronomía, call centers, se inician como docentes o están desocupados.

De las grandes fábricas

En muchas grandes fábricas nuestras agrupaciones clasistas vienen haciendo una campaña profunda, contra los candidatos que apoyan la burocracia y los gerentes.

En Mondelez (Kraft) con Juan Centurión, Pamela Bulacio, Julio Tevez y Walter Ramos. En Mondelez (Stani) con Gastón Lapalma, Martín Gauna y Diego Consiglio. En Coca-Cola con Ariel Osuna y otros trabajadores. En Siderca Campana con Emiliano Cuevas y Leandro Viana, entre otros. En las grandes metalúrgicas de Santa Fe van Luciano Molina (Acindar) y Lucas Tondo (perseguido por Electrolux), además de Javier. De Siam (Avellaneda), Alejandra Vercelino, reinstalada tras una larga lucha. Y Guillermo Palomo, que pelea por su reincorporación en Metalsa (Tigre). Son lo opuesto a Naldo Brunneli, el burócrata de la UOM que va en las listas del peronismo.

También en Fate Neumáticos (San Fernando), con Sebastián Tesoro y Víctor Ottoboni, parte de la conducción del SUTNA. También del cordón industrial de la Zona Norte en fábricas trabajadores de Fernet Branca), CAT y Pilkington. En Cuyoplacas (Mendoza) ya contamos la candidatura de Edgardo. De los Astilleros Río Santiago (Ensenada) estarán Juan Constrisciani y Hernán García, referentes de la histórica Marrón Clasista. Sergio Folchieri de Volkswagen Córdoba.

El fenómeno llegó a las grandes bodegas mendocinas. Gabriel Avila, Ana Maya y Fermín Mayoral fueron referentes de la lucha de autoconvocados vitivinícolas que detonó el techo salarial junto a la salud neuquina. Y también a otro fenómeno que vio una rebelión desde abajo: Víctor Santillán fue uno de los cosecheros del citrus que este año se autoconvocaron contra los salarios de hambre y se cansaron del peronismo que gobierna Tucumán y sus sindicatos.

“Lo mejor del día”

No es lo mismo hacer campaña para los aparatos de los partidos tradicionales, pero como decía Andrés al principio, salir a difundir nuestras ideas “es la parte más linda del día”. La propuesta del reparto de las horas de trabajo reduciendo la jornada a 6 horas, 5 días de la semana, con un salario que cubra como mínimo la canasta familiar, es una de las ideas que más fuerza ganó esta campaña. La crisis y los debates internacionales ayudan. Un obrero de Fate y otra de Mondelez “lo bajan a tierra”: ¿cómo sería en sus fábricas?

La charla surge también en las recorridas por las escuelas, en las puertas de los ingenios o las grandes siderúrgicas, en las asambleas virtuales o las juntadas presenciales que hacen cientos de trabajadores con Myriam Bregman y Nicolás del Caño. En un acto en Henry Ford y Panamericana, frente a las grandes multinacionales, se levanta una tribuna donde desocupadas, enfermeras y obreros industriales parten de los problemas más concretos para explicar por qué se necesita una salida anticapitalista.

Otros trabajadores se entusiasman y toman la campaña en sus manos. Balbina es una de esas mujeres y hombres que cada madrugada espera en la plaza de Monterrico (Jujuy) a ver si los contratan para juntar tabaco por 1.000 pesos el día. Estos días organizó una reunión en su casa con varios de ellos. Señala a Alejandro Vilca y Natalia Morales y los presenta: “los políticos del PJ y UCR son de los patrones, viven como ellos, nos dan la espalda, los chicos de la izquierda son trabajadores, viven como nosotros. Ellos van a ser nuestra voz”. Como Balbina, los choferes de Jujuy pegan los volantes en los bondis, lo mismo hacen los rurales en los trailers que los llevan a los campos de Ledesma.

El descontento con el gobierno que muchos votaron salta en cada charla. Contra la desesperanza, se pelea cada voto: hay que transformarlo en un apoyo al Frente de Izquierda.

Sin patrones

Las gestiones obreras son un ejemplo vivo del programa de la izquierda revolucionaria: la ocupación de empresas ante los cierres y despidos masivos. Pero también han sido una “fábrica de militancia”, como dice Raúl Godoy (Zanon), que es candidato –como decíamos– junto a Marina Catilao de Textil Traful Newen.

MadyGraf es otro emblema de esa lucha, en el corazón industrial del país. Diez de sus trabajadores son precandidatos, entre ellos Jorge Medina, Sandro Salazar, Martín Kiling, María de los Ángeles Plett y Mercedes Fretes. También Maxi Zuasnabar, referente de otra de las gráficas recuperadas: WorldColor.

Desde Mendoza se suman Nely Mamaní y Ester Chilaca, obreras de la cooperativa La Terre y protagonistas de la recuperación de la empresa que luchan una y otra vez contra los intentos de terminar con la cooperativa.

Un “Estado presente”… para el ajuste

Si la promesa de Alberto Fernández de “recuperar lo perdido” generó expectativas en un sector, fue entre estatales y docentes golpeados por la gestión macrista. Pero les siguieron sacudiendo el bolsillo y fueron empujados a una presencialidad escolar sin condiciones sanitarias adecuadas.

En nuestras listas van quienes pelearon contra ese ajuste. Una lista que sería imposible resumir en una nota, pero donde podemos nombrar algunos de sus referentes. Trabajadoras de la educación que son parte de las conducciones de gremios o seccionales opositoras a la conducción de CTERA. En los SUTEBA bonaerenses Natalia Hernández y Nathalia González Seligra (La Matanza), Paula Akerfeld y Yohana Rivas (Tigre), Natalia Gomiz y Pablo Iturrez (Escobar), Laura Champeau (Ensenada). Pero también como parte de la oposición en decenas de distritos de la Provincia de Buenos Aires: en Ademys (CABA) Marilina Arias y Alicia Navarro Palacios, o Federico Puy referente de la oposición en UTE. En el SUTE de Mendoza Virginia Pescarmona y Mauricio López. En AMSAFE (Santa Fe), Franco Cassasola. Y Daniela Planes, convencional constituyente electa en Salta, parte del movimiento de docentes autonconvocados que acaban de romper el techo de la paritaria nacional tras 5 semanas de paro.

También con la bronca de los y las docentes precarizadas con los planes FINES, ATR y PIEDAS que se empezaron a organizar en La Matanza y la Zona Sur. Con la experiencia de compañeras como Nathalia Gonzales Seligra (La Matanza), Laura Vilches (Córdoba) y Noelia Barbeito (Mendoza), que fueron diputadas y legisladoras cobrando lo mismo que cobraban en las aulas y luego de cumplir sus mandatos volvieron a dar clases.

También decenas de estatales, desde la administración nacional a las provinciales y municipales. Entre ellas Luana Simioni (IOMA-La Plata), Natalia Morales (Agroindustria-Jujuy), Lorena Itabel (Economía-CABA), Octavio Crivaro (ANSES-Rosario), Alejandro Vilca (Recolectores municipales-Jujuy) pasando por decenas de ministerios nacionales y bonaerenses, dependencias como el Inti, Indec, CNEA, AFIP, Anses, PAMI, entre muchas otras.

Por el techo y vivienda

Con la pandemia y la crisis, un sector del pueblo trabajador irrumpió. Los más precarios. No solo en su pelea por trabajo o planes del Estado. También recuperando tierras para reclamar su techo y vivienda. Guernica fue el símbolo de ese grito.

Las mujeres estuvieron al frente de ese movimiento. Por eso, además de Nicole y otros de sus vecinos que estuvieron en Guernica, otras luchadoras van con nosotros. Desde la recuperaciones de tierras de Los Ceibos de González Catán, Ester Ardovino y Ruth Ynsaurralde. “Los pobres también tenemos hacer política", dice Ester en la recorrida que hicieron estos días junto a Nicolás del Caño. De la “Nueva Unión” de Rafael Castillo está Marcela Resler. Es la protagonista de ese video que nos impactó a todos: “Voté al Frente de Todos, ahora quiero una izquierda fuerte contra el ajuste”.

A la campaña se suman familias que pelean por tierra y vivienda en Jujuy, Rosario, Neuquén y Río Negro, entre otras provincias.

[email protected], [email protected] y socialistas

La lista podría seguir, como las anécdotas. Pero queda claro. Solo en las listas del FITU están quienes laburan todos los días y no están atornillados a sus sillones de la CGT o el Congreso por 300 o 400 mil pesos mensuales.

Quienes enfrentaron ayer el ajuste de Macri y ahora el de Fernández y los gobernadores.

Quienes fueron parte de la oleada de luchas de principios de año e impulsaron los fenómenos de autoconvocados en la salud de Neuquén, el citrus de Tucumán, las bodegas de Mendoza o la coordinación en la zona metropolitana, para que la clase trabajadora se autorganice.

Quienes buscaron unir lo que las cúpulas sindicales dividen: las familias sin techo, los desocupados, precarios y quienes todavía tienen un trabajo en blanco y un convenio colectivo.

Quienes son parte de los sindicatos recuperados por la izquierda y el sindicalismo combativo, de comisiones y juntas internas opositoras, pero además quieren revolucionar esas organizaciones obreras.

Quienes no se resignan que la política sea para los “doctores” y sus partidos tradicionales, ni se conforman con reclamar “salario y botines” o votar cada dos años, sino que militan políticamente para terminar con este sistema que arroja a millones a la miseria mientras a un puñado de millonarios no les alcanzará la vida para gastar su fortuna.

Solo en nuestras listas están quienes quieren transformar la decepción en lucha. Para enfrentar el ajuste en las calles. Para conquistar nuevas bancas en el Congreso y la Legislatura al servicio de esa pelea. Pero sobre todo, para que las ideas y propuestas de la izquierda revolucionaria ganen terreno entre la clase trabajadora, la única fuerza social que puede darlo vuelta todo.


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Lucho Aguilar

@lukoaguilar
Nacido en Entre Ríos en 1975. Es periodista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Editor general de la sección Mundo Obrero de La Izquierda Diario.
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