Sociedad

El Congreso vota en contra de la ley para legalizar el Cannabis con los votos negativos de PSOE, PP y Vox

Este martes el Congreso de los diputados ha votado con 263 votos en contra, 75 a favor y 9 abstenciones la propuesta de ley propuesta por Más País para despenalizar el uso y consumo de cannabis y apoyada por Unidas Podemos, la CUP y EH Bildu.

Jaime Castán

@JaimeCastanCRT

Miércoles 20 de octubre | 07:00

Uno de los proyectos estrella de Más País ha sido la propuesta de una Ley Integral del Cannabis, para legalizar y regular el consumo de esta sustancia, y que contó con el apoyo de Unidas Podemos, la CUP y EH Bildu.

Sin embargo, este martes se ha producido la votación en el Congreso que ha contado con la oposición a la ley del PSOE, PP y Vox, imponiéndose de esta manera el ‘no’ con 263 votos frente a 75 votos a favor y 9 abstenciones.

La propuesta defendida por el partido de Íñigo Errejón partía del hecho de que el consumo de cannabis es una realidad muy extendida hoy en el Estado español, a pesar de su ilegalidad y que, por lo tanto, su regularización es necesaria por “tres motivos muy sencillos: por salud, por economía y por libertad".

Uno de los argumentos principales de Errejón ha sido la creación de empleo y las ventajas fiscales que para el Estado puede tener del hecho de sacar de la economía sumergida este negocio que, de otra manera, sólo va a seguir “beneficiando las mafias”. Según el proyecto, se aplicaría un 35% de impuestos en su comercialización, de los cuales el 60% estaría destinado a financiar la sanidad pública.

Del mismo modo, regular su consumo al nivel de otro consumo de drogas como el tabaco o el alcohol facilitaría el tratamiento y la gestión médica de los casos de abusos y adicciones, así como la garantía de su calidad, con sus correspondientes controles y etiquetados, que contempla el proyecto legal.

La ley que reconoce “el valor y carácter universal, cultural, sociológico, lúdico, recreativo, medicinal, comercial e industrial de la planta ‘Cannabis Sativa L’ en todas sus variedades”, así su aprobación supondría un avance claro al tratar de comenzar a superar la represión y criminalización que se haya tras el consumo de esta sustancia.

A pesar de esto, PP y Vox han cuestionado desde posiciones totalmente conservadoras y reaccionarias la propuesta de ley, haciendo eje en los problemas de salud que implica el consumo de cannabis. Si bien su alternativa pasa por mantener la represión y persecución de su consumo.

Una posición moralista en la que también ha caído el “progresista” PSOE a pesar de dejar abierta la posibilidad de regular el cannabis para posibles usos medicinales, pero no para usos recreativos ni de ningún otro tipo.

Estos sectores conservadores criminalizan el consumo de cannabis, mientras normalizan e incluso promueven el consumo de otro tipo de drogas que generan problemas sociales y de salud más graves, como el alcohol, o que suponen un gran beneficio empresarial, como son los medicamentos de la industria farmacéutica.

Y con un claro desprecio de clase en ello, ya que el cannabis es una sustancia asociada sobre todo a la juventud y a sectores populares, que son quienes sufren las consecuencias represivas y la criminalización por su utilización.

Por ello no sólo es una cuestión de mafias, ni de aligerar a la policía la sobrecarga de sanciones que tienen que aplicar en su fracasado intento de “combatir” el narcotráfico, como plantea Errejón, sino sobre todo se trata de poner fin a esa persecución, criminalización y control policial en los barrios populares.

Sin perder de vista que la legalización también es una oportunidad de negocio capitalista y esta propuesta de Más País abriría también esa posibilidad. Si bien la propuesta también recoge limitaciones en temas de publicidad o patentes. Pero no hay que descartar que, como empieza a ocurrir en otros países como México, el establishment termine apoyando la regularización como una oportunidad para seguir enriqueciéndose.

En cualquier caso, la propuesta de Más País cae en saco roto al depender de la aprobación del PSOE, que está en contra. Sin embargo, sirve a la formación de Errejón para posicionarse “a la izquierda”, al mismo tiempo que sostiene al propio PSOE en el Gobierno.

Consignas como la legalización del cannabis o la reducción de la jornada laboral que viene planteando Errejón en el último tiempo, pero con claras limitaciones, no puede hacerse de la mano del PSOE ni en el marco del Régimen del 78, sino justamente enfrentándolos. Sólo a través de la movilización, luchando desde los centros de trabajo y los barrios pueden imponerse hasta el final.






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