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El secreto está en la rata

El Telepizza de Orzán, en Santurtzi (Vizcaya), vela porque se mantenga el ritmo de producción de sus pizzas, pero no lo hace por la seguridad de sus trabajadores y trabajadoras ni por la calidad del alimento que pone a la disposición de los y las consumidorxs.

Irene Olano

Vicente Belaire

Miércoles 13 de enero de 2021
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Tal y como hemos podido ver en un vídeo filtrado en redes sociales, en esta tienda, una rata, en concreto un ejemplar de la Rattus norvegicus, campa a sus anchas por la cocina del local, degustando comida y pudiendo depositar en ella bacterias como la Salmonella. Esta rata se caracteriza por vivir en las alcantarillas y en los desagües y son capaces de comerse hasta las crías de otros ratones.

Además, este espécimen puede llevar en su chepa animales como las pulgas, las cuales son vectores de enfermedades como la peste. Por no hablar de que la mordedura de una rata puede contagiar la rabia.

Ante la polémica desatada en las redes, la gerencia de este establecimiento ha decidido cerrar sus puertas temporalmente, pero ¿quién paga las consecuencias?

Que los establecimientos no estén debidamente desinfectados es un riesgo, en primer lugar, para aquellas personas que trabajan en él. La clase trabajadora, siempre en primera línea, como hemos visto durante esta pandemia, cuando muchos Telepizzas han permanecido abiertos pese a las quejas de los empleados y empleadas de que no se estaban respetando las medidas sanitarias, no solo sufre de las condiciones precarias en este sector, sino también de la fauna con la que convive.

El caso es particularmente grave, ya que Telepizza lleva más de un año negándose a pagar el Salario Mínimo, lo cual es otra prueba del poco interés que tiene la empresa por garantizar el bienestar de los trabajadores y las trabajadoras.

Hemos de recordar que los centros que ponen a disposición alimentos están obligados a no tener organismos nocivos, pues se deben acoger a la norma UNE-EN 16636, la cual recoge las pautas para una adecuada gestión contra plagas y organismos nocivos.

Sin embargo, en este Telepizza parece ser más urgente tener un martes loco que un martes sin ratas. ¿Desde cuándo la legislación ha sido un impedimento para que grandes empresas como Telepizza recorten en seguridad, en salario y en derechos para aumentar en beneficios?

Si las trabajadoras de Telepizza ya estaban en lucha para exigir cobrar la mísera subida del SMI, parece que ahora también lo van a tener que estar para no trabajar en un ambiente lleno de posibles enfermedades.

Pero si eres trabajadorx de Telepizza parece que no importa si no llegas a fin de mes por tener un contrato de doce horas semanales. Lo que importa es que te ahorrarás Disney Plus, ya que Rattatuille siempre estará contigo.


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