Géneros y Sexualidades

ZARAGOZA

La cara mas amarga de las fiestas del Pilar en Zaragoza

Las fiestas del Pilar tiene dos caras. Una pública, mediática, que mueve dinero y negocios y lo que hay detrás de estos: explotación laboral, precariedad y machismo. Una cara que se empeñan en ocultar.

Sara Povo

Zaragoza | @sarapovo

Jueves 29 de octubre de 2015

Hace unos días que terminaron las populares fiestas del Pilar en Zaragoza, una mítica fiesta de la que podemos hacer múltiples lecturas. La parte más festiva, de los conciertos, de decenas de actividades rodeadas de comida, bebida, amigos y amigas a los que hace tiempo que no te encuentras. Es la que los maños y mañas vivimos junto a miles de visitantes que durante esta época se acercan nuestra ciudad para compartir estos días de fiesta.

La cara A de las fiestas: conciertos, flores y actos religiosos

La cara mediática, la que vende, la que a los medios le gusta sacar y explotar, que hace que estas fiestas sean tan populares y entrañables para la mayoría. La que la iglesia católica explota, con el consentimiento de la instituciones. Precisamente por eso no me quiero centrar en este aspecto tan explotado por la prensa tanto escrita como audio visual, nunca me gustaron las caras A .

Aunque si destacaré mi perplejidad después de ver cómo el alcalde Santisteve acudió a la ofrendadeflores pocos días después de que ZEC (Zaragoza en Común) intentaran eliminar la obligatoriedad de la asistencia a los actos religiosos.

La cara B de las fiestas: explotación laboral y opresión sexual

Estos días vengo más bien dándole vueltas a la parte que no nos enseñan, a la cara más oculta y oscura que por mucho que intenten ocultar, está presente para muchos en el día a día de estas "entrañables" fiestas. La cara B de las fiestas del Pilar, la que molesta, la que es mejor ocultar, porque ocultarla realmente es ocultar el carácter del capital, del patriarcado, de un sistema que se expresa también los días de fiesta, esos días que no es fiesta para todos y todas y que por muy poco popular que resulte, creo que hay que visibilizarlo. Porque también en estos momentos el cruel capitalismo hunde sus garras, esta vez en los sectores mas desfavorecidos. Eso sí, todo rodeado de purpurina y fuegos artificiales.

Tampoco me centraré demasiado en el que para mí es el primer aspecto mas político y polémico, el reaccionario día de la hispanidad y sobre el que se ha hablado en abundancia.

Estas fechas se convierten en "el agosto" de muchas empresas que se llenan los bolsillos a expensas de la sobre explotación. La hostelería y el comercio suben como la espuma gracias a cómo se eleva el consumo, obviamente por la cantidad de visitas que vienen ante el reclamo de las fiestas.

Nos venden que las fiestas nos dan trabajo y que es una oportunidad para sacar una “perrillas” como decimos en Aragón, en pocos días, ¿pero a qué precio?. La realidad es que hay cientos de empresas en distintos niveles que se llenan los bolsillos y miles de trabajadores con trabajos basura que somos explotados al máximo y que encima tenemos que estar agradecidos porque durante 7 días tenemos trabajo. Se aprovechan de la crisis capitalista para bajar los salarios, hoy se cobra menos que hace ocho años y se trabaja más.

Hay algunas empresas que tienen las concesiones del ayuntamiento para explotar las zonas del Parking Norte y de Valdespartera, zonas donde se hacen macro-fiestas y macros-conciertos en los que las empresas se forran en base a la explotación y a los precios abusivos porque tienen la concesión en exclusividad durante las fiestas.

Como trabajadora que he sido explotada en este tipo de eventos juntos a cientos de compañeros y compañeras, he sentido la indignación mas absoluta viendo cómo no sólo te explotan sino como también mantienen una política del terror entre los trabajadores para que nadie se queje, para que nadie suba la frente, para que estés agradecida de que te exploten y para que el próximo año vuelvas a tener el “privilegio” de trabajar con estas empresas sin escrúpulos.

Indignación por la explotación pero también porque las fiestas populares deberían ser eso, populares y no lo son, son fiestas para el que se puede pagar los conciertos y las actuaciones.Todo o prácticamente todos los grandes eventos se pagan. ¿No debería haber más conciertos gratuitos y actividades en nuestras calles para que realmente sea algo popular que disfrutamos todos?.

Lo único ha que hecho Zaragoza en Común, en este su primer año de las fiestas del pilar, ha sido la licitación de cuatro contratos menores que han generado 15 puestos de trabajo en las oficina de información de las fiestas, dicen que es un primer paso “para las necesidades de empleo eventual que hay a lo largo del año”. Esto resulta completamente insuficiente teniendo en cuenta que es el ayuntamiento el que hace las concesiones y sobre todo que se generan estos días cientos de puestos de trabajo. Ciertamente estas últimas concesiones no se hicieron durante la nueva legislatura pero ellos pueden y deben modificar las condiciones y sobre todo deben garantizar que nuestras condiciones de trabajo sean dignas, algo que verdaderamente dista mucho de la realidad.

Pero desgraciadamente no es sólo la explotación laboral lo que se incrementa durante los pilares, la sociedad patriarcal también muestra su cara B, la cara más brutal, las agresiones sexuales: durante estas fiestas del pilar dos mujeres han sido brutalmente agredidas sexualmente. La Red contra las agresiones machistas convocó una cacerolada de urgencia a la que asistimos cientos de personas en repudio a estas agresiones.

Estas son la únicas de las que tenemos noticia y desgraciadamente solo la punta del iceberg de multitud de agresiones de distinto grado que estamos tristemente acostumbrados a ser testigos en los espacios de ocio. Aunque se había iniciado una campaña por parte del ayuntamiento con el eslogan “ No es No, por unos pilares sin agresiones sexistas”. Iniciativa de ZeC que recoge esta reivindicación histórica de las diferentes organizaciones de mujeres, es verdaderamente insuficiente. Es necesario un plan más integral contra las agresiones sexuales que forman parte de nuestro día a día, en muchos casos con la impunidad que dicta el patriarcado.

Ciertamente como dice la reivindicación histórica de la izquierda sobre el reaccionario día de la hispanidad, en el que el Estado español reivindica el genocidio y la opresión de los pueblos latinoamericanos, “Nada que celebrar y mucho por lo que luchar”. Estas situaciones de explotación capitalista y opresión patriarcal que se exacerban los días de fiesta las vivimos cotidianamente y contra ellas debemos organizarnos y luchar para que los días de fiesta sean días de libertad.






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