Cultura

CRÍTICA DE CINE

“La seducción” de Sofía Coppola gana en Cannes

Ganadora del premio a la mejor directora en el último festival de Cannes “La seducción” -remake de un sobrevalorado, efectivo, solvente, pero algo vulgar filme de Don Siegel a mayor gloria de la virilidad de Clint Eastwood y la madurez de Geraldine Page- es, hasta la fecha, la mejor película de la casi siempre sorprendente realizadora Sofía Coppola.

Eduardo Nabal

Burgos | @eduardonabal

Jueves 31 de agosto de 2017 | 17:06

En parte, la realizadora de “Somewhere” vuelve al terreno ambiental sofocante de “Las vírgenes suicidas” con un retrato poco amable del lado oscuro de la historia de EEUU, en este caso con un relato de origen literario ambientado en el condado de Virginia durante la guerra de secesión y protagonizado por un soldado malherido (Colin Farrell, que progresivamente va demostrando mayor variedad de registros como intérprete) que acaba enfrentándose a un grupo de mujeres sureñas que lo acogen en su casa de un paraje desolado con mezcla de curiosidad y desconfianza.

Exquisitamente ambientada y con una evocadora fotografía de Philiphe de Sourd, el filme de Sofía Coppola se apoya en el buen hacer de actores y, sobre todo, actrices de demostrado talento como el citado Farrell, Nicole Kidman –bordando un papel poco simpático y demostrando su madurez como actriz– o, en papeles secundarios, Ellen Flaming (algo desaprovechada) o Kirsten Durst (actriz fetiche de la realizadora). Todas ellas en una historia de suspense sentimental, introspección psicológica y erotismo reprimido que tiene como trasfondo la desolación, la religiosidad puritana y la violencia presente o latente durante la Guerra de Secesión norteamericana en una escuela de mujeres del Sur.

Una historia que, de pronto, adquiere una misteriosa actualidad, contada con ritmo pausado pero implacable, tal vez cierta frialdad e impersonalidad, sin el nervio de la primera versión, pero con mayor sutileza y atenta siempre a todos los detalles de la puesta en imágenes del original literario consiguiendo una de las mejores películas psicológicas venidas de Hollywood en mucho tiempo.

Entre el drama familiar y la comedia negra, la sátira de costumbres y el retrato histórico en miniatura, “La seducción” consigue, a través de elegantes pinceladas, su leve alegato feminista y sus desgarros progresivamente más virulentos, un retrato nada complaciente de una sociedad y una mentalidad apegadas a formas de primitivismo civilizado bien sea a través de la religiosidad atávica, el militarismo y sus secuelas o el poder inconmensurable del miedo a lo desconocido.

“La seducción”, con su gran elenco y su perfecta conjunción de interiores y exteriores, es una muestra de solidez narrativa poco usual en estos tiempos de cine de consumo. Un filme de cámara, con la guerra “fuera de campo”, sobre el “nacimiento de una gran nación”, que sitúa a Coppola más cerca de grandes autores de otras nacionalidades, como Terence Davies o Jane Campion, que de sus últimos devaneos con el cine “indie” y/o comercial de su propio país, ese país que hoy busca en su pasado la sordidez de su presente y la incertidumbre de su futuro.






Temas relacionados

Sofia Coppola   /   Crítica de cine   /   Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO