QUINTA OLA

Nueva ola de contagios ante una sanidad pública extenuada

A pesar de la vacunación, que reduce la gravedad de la enfermedad, el aumento de la incidencia acumulada hace que los ingresos en UCI asciendan al 9,2%. Los sanitarios alertan que “es como revivir el verano pasado”. La causa no es solo el “escape vacunal” sino la decisión del Gobierno central y autonómicos de no reforzar la sanidad pública y mantenerla infradotada en recursos y personal.

Viernes 16 de julio | 13:05

El proceso de vacunación ha permitido reducir el desarrollo de la enfermedad entre las personas contagiadas a pesar del incremento de la incidencia acumulada. Los datos ponen de manifiesto la eficacia de las vacunas, el 15 de febrero la incidencia acumulada era 416 casos por cada 100.000 habitantes. La ocupación hospitalaria era del 16,4% y los ingresos en UCI del 37,9%. Actualmente la incidencia acumulada es de 469 casos, mientras que la ocupación hospitalaria es del 3,9% y los ingresos en UCI ascienden al 9,2%.

Los mayores repuntes se encuentran en Catalunya, que ha pasado de una semana a otra de un 3,1% de ocupación hospitalaria a un 6,8%; Andalucía, de un 2,8% a un 3,8%; la Comunitat Valenciana, de un 2,7% a un 3,8%; y Cantabria, de un 3,4% a un 4,3%. Respecto a los ingresos en las UCI, encabezan la lista Catalunya (24,6% de ocupación), Baleares (10,5%), Madrid (10%) y Castilla y León (8,9%).

¿Cómo interpretar estos datos? La vacuna ha permitido reducir, en el Estado español, y entre las cohortes vacunadas, el desarrollo y la gravedad de la enfermedad, pero no impedir la infección y el contagio. Como ya informaron los científicos, la mayoría de la población vacunada se puede contagiar y, en este caso, puede infectar, pero no llega a desarrollar síntomas, y si los desarrolla no son graves: parecidos a una gripe leve.

La efectividad de las vacunas de Pfizer y Moderna ronda el 90% y el 85% y las de AstraZeneca y Janssen el 70% y el 80%, es decir, a pesar de la efectividad existe un reducido porcentaje de vacunados que puede desarrollar la enfermedad. Si se incrementa la incidencia y por tanto la transmisión del virus es más probable que este pequeño porcentaje de personas se infecten. Esto último es lo que denominan los expertos el “escape vacunal” y “fallo vacunal”. Si se vacunara al 100% de la población todos los casos serían “escapes vacunales”. Según datos de la ministra de Sanidad, de 17 millones de personas vacunadas, 26.125 personas con pauta completa se han contagiado, esto supone un 0,15% del total. Actualmente son 22 millones las personas con pauta completa.

El aumento de la incidencia en el último mes hace que los ingresos hayan subido un 61,4% respecto a la semana anterior. Aunque se espera que siga subiendo. Ricar Ferrer, miembro de la Sociedad Española de Medicina Intensiva afirma que "El porcentaje es menor que en otras olas, pero hay tantos contagios que por probabilidad iba a repercutir en los hospitales". Los sanitarios protestan “es como revivir el verano pasado”, no tiene nada de natural: la pandemia impacta sobre un sistema sanitario extenuado por la falta de refuerzos en recursos, infraestructuras y personal, así como sobre unos trabajadores con una condiciones laborales deterioradas.

La situación tampoco era imprevisible. Como en las cuatro olas anteriores el repunte se empezó a notar en Atención Primaria y los servicios de Salud Pública (diagnosticar y rastrear). Los hospitales suelen notar este aumento dos semanas después, en el caso de la planta, y tres semanas después en el caso de las UCIs. Sin embargo, ni el Gobierno del PSOE y UP ni los gobiernos autonómicos han reforzado la sanidad pública. “Se necesitan camas, profesionales y equipos", sentencia Ferrer. El aumento de contagios “pone el día a día mucho más difícil", afirma. Algunos hospitales están volviendo a abrir los módulos COVID. Sin embargo, los gobiernos hacen oídos sordos a los trabajadores de la salud y apuestan por aguantar con lo que hay.

Como ha declarado Guadalupe Fontán para Diario.es, especialista en COVID-19 del Consejo General de Enfermería, “las enfermeras estamos cansadas del esfuerzo". Asimismo “el aumento de los contagios implica renunciar a las vacaciones, volver a seleccionar pacientes para ingresar, abrir zonas específicas de COVID y, a la vez, seguir vacunando a buen ritmo”. En ciudades como Madrid, las listas de espera para operarse se disparan hasta un 3.500%, esto es, la demora para ser operado se ha multiplicado por 36. Los pacientes que aguardan más de tres meses para una primera cita con el especialista ascienden a 115.841 personas y los que esperan para una prueba diagnóstica más de 90 días son ya 49.855.

La negativa de los gobiernos a liberar las patentes de las vacunas ha “dado tiempo” a la pandemia para desarrollar nuevas variantes que incrementan la capacidad de infección del virus, lo que a su vez han trastocado los planes de vacunación de los gobiernos. Si en el Estado español proyectaban que sería necesario alcanzar el 70% de vacunación para lograr la inmunidad de grupo, la expansión de la variante delta, más infecciosa, hace ahora preciso una 80% de población vacunada, según los científicos, para lograr dicha inmunidad de rebaño. Esto es, para que la incidencia sea muy baja y tener controlada la transmisión del virus. Así lo ha afirmado Luis Enjuanes, director del laboratorio de coronavirus del CSIC.

Frente al incremento de los contagios, que tiene profundas causas sociales, los medios de comunicación y el Gobierno echan la culpa al comportamiento individual de los jóvenes. Así lleva siendo a lo largo de toda la pandemia. Precisamente son los jóvenes las cohortes de edad sin vacunar, y por tanto las que siguen expuestas a desarrollar la enfermedad. Son las patronales deseosas de hacer “su agosto” y el Gobierno que se niega a reforzar el sistema sanitario, quienes anteponer los beneficios de una minoría a la salud pública.






Temas relacionados

Covid-19   /   Pandemia   /   Coronavirus   /   Sanidad Pública   /   Sanidad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO