Política

EMERGENCIA SOCIAL EN EL NORTE

Para la ministra de Salud de Salta “las muertes no se podían prevenir”

Josefina Medrano de La Serna así lo afirmó en una entrevista que se publicó ayer. Salta suma 9 muertes de niños y niñas en lo que va del año. El problema central del agua bajo el gobierno de Sáenz y todos los gobiernos nacionales y provinciales.

Sábado 22 de febrero | 13:05

La noticia de una muerte más en Salta conmociona y mucho. Ayer nuestra provincia volvió a estar en el centro del país, no por las increíbles declaraciones de Juan Manuel Urtubey o del ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, que desde estas tierras manifestó que “todo eso está empezando a dar resultado”.

La noticia nos trae de nuevo la imagen de esta Salta profunda en la que las vidas de las comunidades originarias y sus niños y niñas no valen nada para los gobiernos de turno. En este marco hay que encuadrar las declaraciones de la ministra Medrano en el reportaje que la periodista Emilia Delfino hizo para el canal CNN. Allí, sostuvo que “estos chicos tienen un estado de fragilidad con estos cuadros de desnutrición que ante cualquier infección menor los pone en una situación realmente difícil, entonces es difícil pensar que todas estas muertes hubieran sido realmente prevenibles”.

El problema del agua

Modesto Rojas es cacique de la Comunidad del km 5 RN 86, en Tartagal. En esa localidad trabaja el médico Juan Román López, en el Hospital Juan Domingo Perón. Ambos fueron entrevistados por Delfino. Si para el Dr. López, la desnutrición “es un problema de todos los años, no es solamente este año, el 2020”, Rojas sentenció que “hay muchos chicos que están enfermos y no pueden salir y los médicos no llegan hasta ahí”.

A kilómetros de esa zona, el río Ituyuro viene teniendo crecidas impactantes a raíz de las fuertes lluvias del verano salteño. El cacique Pedro Amancio de la Comunidad El Arenal, a sus orillas relató que hace 30 o 35 años vive en la zona y no tiene pozo de agua. Entonces, “lavamos los bidones de 20 litros (NdR, que en muchos casos son el descarte de las prácticas de uso de agrotóxicos) con jabón y llevamos ahí el agua, caminando 6 km a lo largo de un día”.

El chaco salteño olvidado

De Santa Victoria Este era la niña wichí que falleció ayer por causas totalmente evitables. Un año y 11 meses tenía.

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Según un estudio realizado en las comunidades por la médica y profesora de la Universidad de Salta Elisabeth Ferrer, “de 730 niños evaluados por nosotros, 150 resultaron con algún grado de déficit nutricional. Faltan proteínas y minerales como el hierro y como el calcio, le faltan vitaminas”. Y, como contraparte, “están todos poliparasitadas (…), tienen distintos tipos de gusanos”. Ferrer coincide con el doctor López en que las muertes por desnutrición no son algo de este año. Entre marzo de 2018 y junio de 2019, afirmó, murieron 13 niñas y niños.

Para Guilfredo González, cacique de la comunidad Wichí Misión La Paz, debido a las prácticas del desmonte, “lo que comíamos antes, el conejo, la iguana, ahora ya no se ven”. “Todos los que cobran la asignación acá consumen arroz, fideos. El pan lo hacemos casero acá, carne rara vez se ha consumido, pescado en esta época casi no se consume porque viene la creciente del río, verduras ni vegetales, prácticamente acá no se conoce eso, leche rara veces tenemos”.

“Cada niño que está internado tiene toda una historia de marginalidad y olvido”, relató Octorina Zamora, mujer wichí.

Darlo Vuelta todo

Mientras la ministra de Salud Medrano prometió ante las cámaras que van a remover los bidones porque “provienen de algunos pesticidas, que tienen un componente tóxico, Arroyo recorrió la provincia una vez más esta semana. Caciques de diversas comunidades de Tartagal y Rivadavia Banda Sur denunciaron ayer que no han sido escuchados y que la ayuda no llega. Afirmaron en medios locales que ninguna familia de las comunidades ha recibido aún la Tarjetas Alimentar ni bolsones alimentarios.

Parece que la muerte de niñas y niños no merece la atención de los gobiernos de Gustavo Sáenz y Alberto Fernández. Las fotos y caminatas no sirven cuando la prioridad está puesta al servicio de los terratenientes que garantizan hace años el desmonte, y de pagarle la deuda odiosa al fondo.

Como sostuvo el diputado nacional y dirigente del PTS FIT, Nicolás del Caño, la deuda es también con las comunidades originarias. Sus mujeres, niños y niñas. Hay que dar vuelta todo.






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