Economía

RESCATE A LAS EMPRESAS

Rescate a los empresarios: el Gobierno prepara un nuevo paquete de ayudas directas a empresas

El rescate al sector privado por parte del Gobierno se incrementará ante las exigencias de los empresarios. Para ello PSOE y Unidas Podemos planean reformar el marco legal de subvenciones públicas. Las ayudas serán tan solo para las empresas “viables”. Los trabajadores no aparecen en las preocupaciones del “gobierno progresista”, ni se les espera.

Jose Lavín

Madrid

Viernes 12 de febrero | 12:01

Ante las exigencias de los empresarios, banqueros y autónomos la respuesta del ejecutivo no se ha hecho esperar: PSOE y Unidas Podemos planean reformar el marco legal de subvenciones públicas para "poder aumentar las ayudas directas a autónomos y empresas afectados por la pandemia", según reza el comunicado del Ministerio de Economía. Calviño apunta que las ayudas serán de gran envergadura en el ámbito fiscal y financiero.

En cuanto a qué tipo de ayudas directas baraja el Gobierno todavía no se sabe. Serán ayudas directas a autónomos y empresas afectados por la pandemia, siempre y cuando garanticen que son negocios “viables”. También el Gobierno trabaja ya en medidas para aliviar la carga financiera y fiscal. Se ha hecho referencia a préstamos participativos, subvenciones, quitas en el crédito y pagar los gastos… sin embargo no se saben detalles. Según algunas fuentes, sumarán unos 10.000 millones de euros.

El 5% del PIB es lo que actualmente destina el Gobierno del PSOE y UP a rescatar, mediante ayudas directas, a las empresas. Una cantidad valorada en unos 40.800 millones de euros: el coste de los ERTE, fundamentalmente, así como las prestaciones de autónomos y las incapacidades laborales. Sin embargo, en vistas de que la pandemia continua, las empresas llevan meses recalcando que consideran insuficiente este rescate y exigen mayores ayudas del Estado.

Para implementar estas ayudas es preciso un nuevo marco ya que el rescate a los empresarios con fondos públicos es tan profundo que no es posible sin reformar el marco legal existente. Si todavía no se ha reformado el marco de subvenciones públicas es debido a que es necesaria la revisión previa de la Comisión Europea, que establece el marco comunitario de ayudas de Estado.

El ministerio de Nadia Calviño ha afirmado que el nuevo marco "pretende adaptar la respuesta económica y social a la pandemia a las necesidades actuales, con el fin de seguir protegiendo el tejido productivo y el empleo, y reforzando la solvencia de empresas y negocios viables". Este nuevo paquete de ayudas directas se prolongará, por el momento, hasta el 31 de diciembre.

La reforma se plantea bajo el pretexto de apoyar a los pequeños autónomos, y proteger los pequeños negocios, sin embargo, la alusión a “empresas viables”, aun por especificar, apunta a que se rescatarán empresas estratégicas y con suficientes recursos como para salir de la crisis una vez que la pandemia haya finalizado. Esto es, se considera que hay negocios, probablemente muchos de ellos pequeños negocios que se dan por perdidos, serán “inviables” y por tanto no recibirán ayudas.

El Ministerio de Economía ya ha afirmado que este rescate no irá en detrimento del resto de ayudas a los empresarios puestas en marcha hasta el momento, sino que se sumará al rescate ya existente. Las ayudas directas a empresas hasta el momento, como ya afirmábamos, ascienden al 5% del PIB, 40.800 millones en los presupuestos, a esta cantidad es la que habrá que sumar el nuevo rescate (según el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia).

Asimismo, hay que tener en cuenta que las ayudas directas, si bien son más visibles, son la parte más pequeña del rescate. Por ejemplo, en ayudas indirectas a empresas mediante medidas de liquidez, la suma asciende a un 15% del PIB. En total, según los datos del propio Ministerio de Economía, las medidas adoptadas hasta el momento están valoradas por encima del 20% del PIB. A los 40.800 millones en ayudas directas hay que sumar los más de 116.000 millones de euros de financiación al tejido productivo canalizados a través de la Línea de Avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO), los 10.000 millones en ayudas directas del Fondo de apoyo a la solvencia, los 16.000 millones del Fondo Covid-19 que aprobó el Gobierno, etc.

Hablamos de un rescate en toda la línea del sector privado y sus negocios, superior al de la crisis del 2008, realizado por un gobierno del PSOE, Podemos y e Izquierda Unida, integrado a su vez por el Partido Comunista de España. Esto contrasta frente a las afirmaciones de periódicos con titulares como “España, el único país sin ayudas directas a sus empresas” (La Razón), y frente a los rifirrafes actorales en las sesiones parlamentarias. Realmente, la gestión económica del “gobierno progresista” no toma medidas diferentes a las de otros gobiernos europeos de derechas. Por ejemplo, en el caso de las ayudas directas a empresas Francia y el Estado español ocupan el pódium europeo.

Mientras el Gobierno del PSOE, Podemos y el PCE, se deja la piel en “proteger el tejido productivo”, entiende por tejido productivo a las empresas y a las grandes empresas, los trabajadores están ausentes en sus reformas y preocupaciones. No se puede esperar otra cosa del neorreformismo de Unida Podemos. “Proteger el tejido productivo” es, para ellos, proteger a los trabajadores y para ello hay que aliviar la carga financiera de empresas. Mientras tanto, a nueve años de la Reforma Laboral los y las trabajadoras arrastran niveles alarmantes de desempleo, temporalidad y precariedad laboral. Urge levantar una izquierda anticapitalista de los y las trabajadoras, las mujeres, los migrantes y la juventud, que se organice con independencia de clase y se enfrente en las calles, centros de trabajo y universidades a los ataques de la patronal y sus gobiernos.






Temas relacionados

Gobierno de coalición PSOE-UP   /   Unidas Podemos   /   PSOE   /   Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO