×
logo red internacional
Facebook Instagram Twitter Telegram YouTube

Romain Gary: del narcisismo del genio a un luchador contra el colonialismo francés

El exitoso estreno de “La vida ante sí”, nominada al Oscar a la mejor película extranjera, nos ha vuelto a poner frente a la sensibilidad y destreza narrativa del controvertido Romain Gary.

Eduardo Nabal

Martes 1ro de febrero
Facebook Twitter

Nacido en Lituania, Gary desarrolló la mayor parte de su carrera como escritor, polemista y hasta diplomático en tierra francesa, llegando a participar en la Segunda Guerra Mundial y a representar a Francia en la ONU, aunque nunca llegó a inmiscuirse de forma directa en la política francesa. Pero Gary además de un escritor tan hábil como desigual fue un hombre lleno de contradicciones humanas y existenciales, luces y sombras que no dejan de ser, en cierto sentido, las de la Europa de su tiempo.

En su novela autobiográfica “La promesa al alba” nos cuenta su compleja infancia, su difícil relación con su madre y su deseo, algo imperioso, de convertirse en “un gran hombre”, algo que dejo sellado con su progenitora, descendiente de la aristocracia lituana venida a menos. Este texto donde une una visión tierna de las relaciones con sus seres queridos, una tensa lucha por la supervivencia y algunos signos de una masculinidad que, titubeante, necesita reafirmar una y otra vez, fue galardonado con el Premio Concourt. Vemos a la madre del escritor gritando en las escaleras de una casona en mal estado, interpelando a los vecinos para que cesen de reírse de su hijo que un día será un príncipe, ante el estupor del pequeño.

También fue premiado por “La vida ante sí”, una de sus novelas más personales donde el presente y el pasado se confunden, y donde ya se atisba la llegada de la inmigración a una Francia no siempre hospitalaria. La versión cinematográfica de la obra ha sido nominada al Oscar a la mejor película extranjera. En ella vemos a una anciana e inmensa Sophia Loren, dirigida con calidez y valor por el hijo de la actriz, rescatando un personaje que ya fue interpretado por Simone Signoret en los años setenta y realizada por un cineasta marroquí.

La novela de aventuras filosóficas “Las raíces del cielo” (llevada al cine por John Huston con Trevor Howard y Orson Welles como protagonistas), arremetió contra el colonialismo francés y eligió la caza o matanza de elefantes como símbolo de ese espíritu prepotente y conservador que se reproduciría, con posterioridad, en la guerra de Argelia.

Durante su estancia en París Gary tuvo como amigos a los grandes escritores Albert Camus y André Malraux y se casó dos veces, la segunda con la entonces célebre actriz Jean Seberg, una joven de frágil salud psíquica que, por entonces, se aproximó a los Panteras Negras, siendo espiada por el FBI, hasta su misteriosa muerte en las vías del metro de París.

Aunque en su vida Gary adoptó varios seudónimos, su prosa (que causó no poca polémica), a ratos tersa y en ocasiones feroz, es fácilmente reconocible mezclando el humor negro, el lirismo y el compromiso con la historia y los hechos que trataban de ocultar.

Gary vivió bastante tiempo en suelo africano, viajó sin descanso y trató de identificar a los responsables de aquellas masacres que cristalizarían en la Guerra de Argelia. En esa época Gary se radicalizó con una visión desesperanzada del futuro del entendimiento de las naciones ante el avance del imperialismo racista.

La extraña muerte de Jean Seberg y el suicidio del polifacético, aventurero, prolífico, pero secretamente atormentado escritor, sigue haciendo correr ríos de tinta como un pedazo de historia contado a medias acerca de los aspectos más sombríos de la Europa del siglo XX. Aunque hoy día muchos han llegado incluso a satirizar su figura pública y su vida privada, el legado intelectual y novelístico de Gary permanece, a pesar de su compromiso con su tiempo, como una fuerza indiscutible.

Así, el joven, mordaz y astuto escritor francés François-Henri Désérable se acerca a la figura de Gary, atravesada por su admiración por Gogol y la amenaza del militarismo, a través de un personaje de “La promesa al alba”, uno de los libros favoritos de Désérable y con el que triunfa en su examen oral. En su libro busca a un anciano judío con el que el Gary adolescente se reúne para hablar del futuro y la vida en medio de esa vieja mansión donde su madre “trafica” con sombreros de lujo. Pero el impetuoso y algo especulativo autor no se detiene en esta historia y las placas conmemorativas de Vilna, sino que trata de seguir la pista de Gary ya famoso y reputado, mostrando una vasta cultura, aunque sin llegar, como casi siempre, a una conclusión convincente.


Facebook Twitter

Eduardo Nabal

Nació en Burgos en 1970. Estudió Biblioteconomía y Documentación en la Universidad de Salamanca. Cinéfilo, periodista y escritor freelance. Es autor de un capítulo sobre el new queer cinema incluido en la recopilación de ensayos “Teoría queer” (Editorial Egales, 2005). Es colaborador de Izquierda Diario.

Seguir en Twitter

Volkswagen: escarabajos, fierros y nazis

Volkswagen: escarabajos, fierros y nazis

7 razones por las que Pablo Iglesias es fan de David Simon

7 razones por las que Pablo Iglesias es fan de David Simon

El castellano en la historia

El castellano en la historia

Adiós a Jean-Louis Trintignant: la deriva inconformista de un actor francés

Adiós a Jean-Louis Trintignant: la deriva inconformista de un actor francés

“Hubo una vez una guerra”, una devastadora recopilación de John Steinbeck

“Hubo una vez una guerra”, una devastadora recopilación de John Steinbeck

Romain Gary: del narcisismo del genio a un luchador contra el colonialismo francés

Romain Gary: del narcisismo del genio a un luchador contra el colonialismo francés

La envolvente e iconoclasta prosa de Teresa Moure: una gallega universal

La envolvente e iconoclasta prosa de Teresa Moure: una gallega universal

 Los cinco libros más elegidos y los escritores más populares

Los cinco libros más elegidos y los escritores más populares