REPRESIÓN

Zaragoza, "ciudad refugio", pero no para manteros

AISA (Asociación de Inmigrantes Senegaleses en Aragón) y Derechos Civiles 15M luchan contra la represión racista a los manteros en el rastro.

Aníbal Maza

Zaragoza

Lunes 8 de mayo de 2017 | 16:42

El pasado 3 de mayo activistas de estas asociaciones se concentraban frente a los juzgados en apoyo a un vendedor ambulante que iba a ser juzgado por supuestos delitos contra la propiedad industrial a raíz de una acusación policial, juicio que sería finalmente aplazado varios meses.

Según Derechos civiles 15M el caso estuvo salpicado de irregularidades desde el primer momento:

“A finales del año 2015, caminaba por el Rastro de Zaragoza, en la mañana de un domingo. Fui detenido, a eso de las 10 h., por la Policía Local y trasladado a la Comisaría del ACTUR, donde permanecí hasta las 20 h. Me quitaron las cosas que llevaba recogidas en una sábana y también, 65 euros porque procedían, según la Policía, de la venta ilegal, cosa que no es cierta.”

Este caso está dentro del marco de una persecución hacia los trabajadores del rastro nocturno de Zaragoza que viene siendo denunciada por Derechos Civiles 15M y otros organismos, como la Plataforma de Apoyo al Rastro, con concentraciones como la del pasado 17 de marzo en la Plaza del Pilar.

En estos actos se viene defendiendo el derecho a sobrevivir de estos trabajadores perseguidos y ultraprecarios. Según Derechos Civiles 15M:

“El pasado sábado 26 de Febrero, la UAPO y otras unidades de la Policía Local impidieron que muchos vendedores ambulantes pudieran instalar sus puestos para vender, permaneciendo allí durante muchas horas de la noche del sábado. Se mantiene así el acoso y la criminalización de estas personas con las mismas actuaciones que denunciábamos hace un año: persecuciones, identificaciones, amenazas de multas, etc. La vigilancia policial impide el legítimo objetivo de las personas que intentan ganar unos euros que les permitan sobrevivir”.

¿Quién está detrás de la persecución contra los manteros?

Los responsables están a varios niveles y se benefician de diferentes formas: a nivel local, las instigadores más visibles de esta persecución y criminalización a los vendedores ambulantes que acuden al rastro nocturno parece estar orquestada por el Heraldo, el PSOE, algunos técnicos del Ayto y Jefes de policía local que buscan hacer méritos, según notifica Arainfo.

Desde publicaciones de la prensa reaccionaria como el Heraldo, financiado por publicidad y las grandes empresas, se sigue el modelo de acoso y derribo informativo contra los vendedores ambulantes inaugurado por La Vanguardia en Catalunya.

Este periódico catalán ha vinculaba por ejemplo a los manteros a mafias inexistentes e incluso a fantásticas redes terroristas, en un alarde de fantasía que envidiarían muchos autores de ciencia ficción. Por fortuna contamos con la información proporcionada por el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes, fundado en Barcelona para autoorganizarse contra el acoso policial dirigido desde el Ayuntamiento

Estos medios utilian de forma reiterada el cliché de los pequeños comerciantes que ser verían perjudicados por el top manta, aunque lo cierto es que en Barcelona los pequeños comerciantes han dado muestras de apoyo al Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes

La posición del Ayuntamiento de Zaragoza, al igual que la del caso paradigmático del de Barcelona, es incoherente, puesto que no ha detenido las acciones policiales contra estos trabajadores. Ha intentado salvar las apariencias retirando las multas, ante la presión que ejerce la creciente organización de los vendedores ambulantes y la solidaridad que se ha levantado a su alrededor.

Su sindicato en expansión ha contribuido a lograr una mayor visibilidad en Barcelona, Bilbao, Zaragoza y otras ciudades, denunciando las persecuciones policiales amparadas por los supuestos “ayuntamientos del cambio”. En su supuesto “cambio” parece que no hay lugar para los trabajadores más precarios, víctimas del racismo y sometidos al régimen de terror que impone la amenaza del internamiento en los CIEs, verdaderos campos de concentración para inmigrantes.

El propio Código Penal nos muestra que los principales beneficiarios de la persecución a los trabajadores de la manta son las grandes empresas que hacen suculentos negocios con el turismo, la bolsa y la banca.

Empresas a las que ejemplifican casos como el de Dolce & Gabbana, multinacional con exorbitantes beneficios y salarios miserables. Esta empresa también ha sido condenada a pagar cuantiosas multas por evasión de capitales al fisco español (340 millones) y 90 millones al fisco italiano.

Si nos vamos al campo de la “industria patriota”, como gustan de decir algunos últimamente, vemos que Zara debe al fisco unos 600 millones de euros. A esto se une su archiconocida “estrategia comercial” de hacer negocio a costa de los trabajadores del Estado Español y más recientemente de su superexplotación en países del sudeste asiático como Bangladesh.

Tal y como señala Derechos Civiles 15M: “el llamado delito contra la propiedad industrial es una forma legalizada de reprimir la pobreza, de criminalizar a aquellas personas que sólo buscan un medio de supervivencia, mediante la venta ambulante”.

Este caso muestra claramente que sólo la solidaridad y la unidad en la lucha de la clase obrera nativa y extranjera permitirá acabar con los ataques a trabajadores como los vendedores ambulantes.

Trabajadores que además de vivir en la precariedad, enfrentan el racismo, los CIES y la persecución enconada de los brazos ejecutores de los grandes capitalistas.

Desde Izquierda Diario damos y solicitamos todo el apoyo a los vendedores ambulantes, le pese a quien le pese.






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